Trabajadores Asesinados, Amenazas de Muerte, Traiciones de Políticos y Sindicalistas

Desde los sucesos de Enero de 2009, donde fueron asesinados por la Policía del Estado 2 trabajadores y posteriormente despedidos 600 obreros luchadores y  la directiva sindical,  la Transnacional MMC Automotriz (Mitsubishi-Hunday) en Barcelona ha sostenido la represión y violación de derechos humanos y constitucionales contra los obreros con el apoyo de factores políticos corruptos y el aval de Instituciones del Estado, llevando acabo la agresión más brutal que se haya visto en el proceso bolivariano contra padres de familias obreras que luchaban por el fin de la tercerización, cumplimiento de sus derechos laborales y el hecho de haber construido una organización  sindical independiente, democrática, informados de las operaciones financieras fraudulentas ( la permisividad de doble facturación para la fuga de divisas) contra la Nación y de los costos de producción. La organización independiente de los trabajadores para luchar por sus justas reivindicaciones y combatir el sabotaje de los capitalistas era algo inaceptable para una empresa capitalista.

Esta patronal multimillonaria Coreana – Japonesa, ahora con acciones Chinas-Iranís (Ensamblaje de vehículos CHERRY) y Venezolanas, contrata delincuentes organizados, mantiene comprados a políticos y a más de 30 dirigentes sindicales, a delegados de prevención Corruptos para imponer una “paz” por la fuerza y con violencia. Es un territorio de la empresa, cercado, donde no entra la Constitución.

En los actuales momentos amenaza vilmente a sus trabajadores para lograr la renuncia masiva y sumisa, logrando la huida por ahora de 400 de una nómina de 950 desconociendo todos los derechos laborales, obreros que tienen una antigüedad entre 17 a 26 años de labores, obligándolos a recibir liquidaciones entre 15 y 20 millones de bolívares, a pesar de tener más de 30 meses sin cumplir 90 cláusulas de beneficios contractuales que supuestamente acumulan una deuda que se aproxima a los 100.000.000 Millones de Bolívares POR TRABAJADOR, y mantenido durante todo este tiempo en condiciones humillante y de miseria a los trabajadores, hijos y esposas, es evidente la impunidad y el estímulo al caos y crisis social que impulsa MMC Automotriz en el país.

Los Obreros piden al Gobierno de Nicolás Maduro y a  la Asamblea Nacional Constituyente que intervengan ante esta situación de ataque a los derechos laborales y sabotaje contra la economía del país, plantean que con el poder supraconstitucional que tiene este organismo se revierta la violación de los derechos Humanos y Laborales que esta Trasnacional está cometiendo desde hace 9 años contra más de 1600 familias y que los derechos laborales conquistados durante todos estos años por la clase obrera y recogidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y diferentes leyes se imponga y se haga respetar. Es necesario que se restituya de inmediato a todos los trabajadores a sus puestos de trabajo, se ejecute una reactivación forzosa de la producción en la empresa bajo control de los propios trabajadores y que los organismos de seguridad y ministerio publico actúen contra los grupos y bandas mafiosas que amenazan la vida de los trabajadores y líderes al mismo tiempo que se estimula la propia organización y participación de los trabajadores para acabar con esta situación.

El Comité de Solidaridad de Obreros Automotrices, hace un llamado a los principales dirigentes de la Central Socialista Bolivariana de Trabajadores, como Wills Rangel entre otros, que mayoritariamente son diputados de la ANC, al igual que a la federación FUTACC, Convocar una Gran Asamblea Nacional de Trabajadores Automotrices y Autopartes, para denunciar públicamente lo que está ocurriendo en MMC y organicen una campaña nacional de solidaridad con los trabajadores, llevando estas propuestas concretas para luchar contra las amenazas y sabotaje de la empresa a la ANC y exigiendo a esta y al gobierno escuchar las exigencias y propuestas de los trabajadores.

Lamentablemente, esta actuación criminal, antiobrera y saboteadora por parte de MMC no es una excepción. En mayor o menor medida en todas las empresas del sector automotriz y autopartistas se dan situaciones similares. Los dirigentes de la CSBT y la FUTACC y todos los sectores que dicen defender los intereses de la clase trabajadora y las conquistas laborales y sociales alcanzadas durante los últimos años deben exigir al gobierno que se tomen medidas de urgencia que permitan la Construcción de una Empresa Nacional Automotriz bajo el control directo participativo y protagónico de los trabajadores, con el poder de elegibilidad y revocabilidad inmediata de todos los cargos por medio de asambleas obreras, sin burócratas colocados a dedos y ni un dólar más a la burguesía, confiando en la voluntad y capacidad de la clase obrera.