La revolución bolivariana ha entrado en su fase decisiva.
La no renovación de la concesión a RCTV además
de una medida justa que significa que una empresa
privada al servicio de la contrarrevolución capitalista,
no podrá seguir utilizando el espectro radioeléctrico
público -propiedad del pueblo venezolano- para su
beneficio privado y sus fines golpistas, tambièn
representa un desafío a la burguesía venezolana y a
la burguesía internacional. Antes, la impresionante victoria
del presidente Chávez en las elecciones del 3 de
diciembre de 2006, con el mayor apoyo que haya alcanzado
ningún Presidente venezolano (63%) y posteriormente la
nacionalización de CANTV, Electricidad de Caracas, la Faja
del Orinoco -aunque finalmente se diese bajo la forma de
compra- , o el llamado del Presidente a desarrollar empresas
socialistas y las amenazas de nacionalizar la banca o
SIDOR, dejaron claro al imperialismo y a los capitalistas que tanto Chávez como el pueblo revolucionario no estamos dispuestos a frenar la revolución.

Es precisamente por este hecho, y porque la revolución
venezolana, cada vez más, se convierte en un
ejemplo para los oprimidos de todo el mundo que
tanto las distintas burguesías imperialistas como la
burguesía venezolana han decidido lanzar una nueva
ofensiva contrarrevolucionaria a escala nacional e
internacional contra nuestro proceso revolucionario.
El primer paso en esa campaña, el disfraz que han utilizado
esta vez para iniciar su ofensiva desestabilizadora y golpista, ha sido la patética y cínica campaña nacional e internacional entorno a RCTV con la excusa de la “libertad de expresión”.

La respuesta de decenas de miles de jóvenes
revolucionarios en todo el país así como la movilización de
la clase obrera, los campesinos y el pueblo todo en defensa
de la revolución han demostrado que somos muchos más.
Como decía el Presidente Chávez en su discurso del 2 de
Junio de 2007 los estudiantes revolucionarios, junto a la
clase obrera, los campesinos y los demás explotados debemos
formar el bloque revolucionario que lleve esta revolución
ante el socialismo. Pero para ello es imprescindible que
nos organicemos y nos dotemos de un programa de transición
al socialismo que sirva para romper el control que mantienen
todavía sobre importantes reductos de poder económico
y político los capitalistas, tanto venezolanos como
extranjeros, y que utilizan sistemáticamente para sabotear
y desestabilizar la revolución.

La ofensiva contrarrevolucionaria con la cuestión de RCTV y
los problemas de saboteo económico, desabastecimiento,
especulación, subidas de precios, etc. demuestran que la
burguesía –a pesar de su enorme debilidad desde el punto
de vista de apoyo social- mantiene el control de la gran
mayoría de las empresas, de una parte importante de los
medios de comunicación y de buena parte de las universidades.

Todas estas posiciones – si las seguimos dejando en
sus manos- serán utilizadas para sabotear el avance de la
revolución, intentar minar las bases de apoyo a la misma e
intentar recuperar el pleno control del estado, el gobierno
y de la sociedad aplastando el movimiento revolucionario de
las masas.

La excusa de la autonomía universitaria y la negativa
sistemática a permitir a los estudiantes y trabajadores
de las universidades tengan derecho a participar
en la gestión de la universidad y que su voto valga lo
mismo que el de la meritocracia universitaria ha permitido
hacer de muchas universidades públicas un
coto privado de los ricos que ahora además intentan
convertir en feudo de la contrarrevolución. Y todo ello
con cuantiosos recursos del estado.


El argumento de los sectores reformistas que existen dentro
del movimiento bolivariano de que no podemos ir muy
rápido, tomar medidas decisivas contra esta situación (o
contra el saboteo económico de los empresarios o los
medios golpistas) porque podríamos darle excusas al imperialismo ha demostrado ser una falacia. La decisión de no renovar la concesión a una empresa privada es algo que
hacen habitualmente los gobiernos de cualquier país capitalista pero la burguesía aunque no tenía excusa se la inventó y montó su show con la libertad de expresión.
Todo esto, para los jóvenes marxistas que nos agrupamos
en la Corriente Marxista Revolucionaria que edita el periódico El Militante (Vocero marxista del PSUV) , demuestra que los revolucionarios debemos aprovechar este momento en que somos mucho más fuertes que ellos y el imperialismo está empantanado en Irak para llevar la revolución hasta el final y solucionar los problemas del pueblo: educación y salud públicas y de calidad, vivienda y empleo dignos para todos, desarrollo endógeno, soberanía productiva y alimentaria, participación de los jóvenes, los trabajadores y el pueblo en la gestión de la sociedad, erradicando el burocratismo y la corrupción.
Nuestra revolución no será irreversible mientras los capitalistas mantengan el poder económico que hoy tienen. Sólo venceremos si expropiamos a los capitalistas empezando
por las principales palancas de las que depende la economía
nacional: la banca, las principales industrias y la tierra, y ponemos estas en manos del estado. Al mismo tiempo que
hacemos esto es imprescindible desmantelar el actual estado
que –como ha dicho el Presidente Chávez sigue siendo
en esencia el viejo estado burgués- y sustituirlo por un
genuino estado revolucionario, una democracia de los trabajadores.

Este estado revolucionario debe basarse en el desarrollo
de Consejos de Trabajadores formados por voceros
eleºgibles y revocables en todo momento por asambleas en
todos los centros de trabajo. Este modelo de organización
de abajo hacia arriba debe extenderse a los centros de estudio, cuarteles, etc. y vincularse a los Consejos Comunales creando estructuras revolucionarias que se unifiquen a nivel local, estatal y nacional. Esto serviría como base de un genuino estado revolucionario.

ES NECESARIO QUE LOS JOVENES NOS ORGANICEMOS
EN EL PSUV PARA LUCHAR POR UNA POLÍTICA
AUTENTICAMENTE SOCIALISTA.

La creación del PSUV, con más de 5 millones de inscritos, es
una enorme oportunidad para que los revolucionarios luchemos
porque estas ideas ganan la mayoría dentro del movimiento
bolivariano. El PSUV va ser el escenario de una
intensa lucha entre los sectores reformistas (socialdemócratas)que quieren frenar la revolución y no confían en las masas y el programa revolucionario del socialismo marxista.

Los jóvenes de la CMR estamos construyendo ya el
Partido Socialista Unido de Venezuela y llamamos a todos
los jóvenes revolucionarios a fortalecer éste y su organización juvenil. Al mismo tiempo defendemos que el PSUV y sus juventudes sólo podrán convertirse en el instrumento
que necesitamos los jóvenes, trabajadores, campesinos y el
conjunto del pueblo para ir hacia el socialismo si se dota deun Programa de Transición al socialismo que al antiimperialismo revolucionario de Bolívar, Sucre, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora una las ideas del socialismo científico de Marx, Engels, Lenin y Trotsky.

Para abrir el debate sobre cómo llevar la revolución
hasta el final y qué programa debemos defender los
jóvenes marxistas en el PSUV y su organización juvenil
los jóvenes de la CMR conovocamos El ENCUENTRO
DE JÓVENES MARXISTAS CONTRA EL IMPERIALISMO,
POR EL SOCIALISMO Y LA CONSTRUCCIÓN DEL PSUV.

Contacto e inscripción:
Tlf:04125836284
e-mail Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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