¡Hay que seguir su ejemplo, todos a la huelga los días 13 y 14 de abril!

El pasado 9 de marzo los jóvenes franceses han protagonizado una jornada de movilizaciones masivas contra la contrarreforma laboral aprobada por el gobierno “socialista” de Hollande, con la que se pretende extender la precariedad y los salarios de miseria. La llamada a la lucha ha sido un éxito tremendo.

Con lemas en las pancartas como “esta reforma no es social ni socialista”, “esta protesta solo es el comienzo” o “golpean a los precarios, nunca a los ricos”, cerca de 500.000 jóvenes salieron a las calles en decenas de manifestaciones por toda Francia; sólo en París se manifestaron más de 100.000. El ejemplo de nuestros compañeros franceses es claro: ¡si se puede, con la lucha y la organización!

El Gobierno del Partido Socialista, después de imponer recortes salvajes que han llevado a la mayor desigualdad social en décadas, anunció a principios de marzo una nueva reforma laboral con la que introducir en las empresas unas condiciones de esclavitud. El aumento de la jornada laboral, la reducción de las indemnizaciones por despido improcedente, la posibilidad de que las empresas realicen ERE incluso sin tener pérdidas, la reducción de los sueldos y del complemento de las horas extraordinarias, contratos de trabajo de hasta 12 horas al día o el aumento de la jornada de los aprendices menores de edad hasta las 40 horas semanales. Como la reforma laboral del PP en el 2012, el fin es facilitar despidos, imponer jornadas laborales maratonianas a cambio de salarios de hambre y extender la precariedad allí donde los trabajadores gracias a la lucha habían conquistado derechos. Hollande, siguiendo el ejemplo de Rajoy, se ha comprometido en aumentar las cuentas de beneficios de los grandes empresarios a costa de hundir las condiciones de vida de la mayoría de la sociedad.

Este ataque es especialmente duro contra la juventud, que cómo aquí está padeciendo duramente los efectos de la crisis. Con una cifra de paro juvenil que alcanza el 25%, los jóvenes que consiguen acceder a un puesto de trabajo son bajo condiciones de explotación: 8 de cada 10 contratos juveniles son temporales y cobrando de media por debajo del salario mínimo interprofesional. Igual que aquí la crisis capitalista condena a los jóvenes franceses al paro, la pobreza y la precariedad.

Esta movilización masiva de la juventud ha contado con el apoyo y la participación de varios sectores del movimiento obrero, y prepara la gran jornada de lucha, con manifestaciones y huelgas, del próximo 31 de marzo. Pero los más importante, sus efectos han sido inmediatos obligando al gobierno a recular parcialmente y anunciar que hará concesiones ante la perspectiva de que la lucha se fortalezca. Desde el Sindicato de Estudiantes vemos como una inspiración la lucha de la juventud francesa y la sentimos como nuestra. El ejemplo de los compañeros franceses nos anima a organizar con más determinación la huelga del 13 y 14 de abril y a continuar por ese camino hasta derogar la LOMCE y el 3+2.

¡Aquí como en Francia, todos a la huelga el 13 y 14 de abril!