La lucha de los trabajadores de la Universidad Central de Venezuela es una de las más emblemáticas, con un contenido histórico de clase profundo que pudiera tener un carácter revolucionaria de lograr unificarse con otros sectores de la clase trabajadora que padecen la grave crisis económica, el retroceso brutal en sus derechos laborales y la traición abierta de dirigentes sindicales, siendo arrastradas también por una confrontación que tiene un fuerte contenido internacional, colocando la necesidad imperante de construir una alternativa de los propios trabajadores. En este sentido hemos contactado con dirigentes del sindicato mayoritario de esta casa magna para realizarle esta entrevista, en particular a la compañera Deyanira Romero, Secretaria General de SINATRAUCV, filial Maracay.

IR: ¿Nos pueden explicar brevemente la actual situación laboral que presentan los trabajadores de la UVC y el tiempo que tienen padeciendo el problema?

Deyanira Romero: Bueno, nosotros tenemos desde hace tiempo problemas laborales, porque a medida que ha ido pasando el tiempo nuestra contratación colectiva va en desmedro. Tanto es así que ahorita en la práctica no tenemos convención colectiva, sólo los lineamiento que dictó el Gobierno central es lo que se nos aplica. Las contrataciones colectivas han desaparecido prácticamente. Llaman a una supuesta discusión y lo que están es adecuando a los lineamientos señalados para fundamentarlo en la ley. Desmejorando las tablas salariales y beneficios socios económicos, se ha perdido una gran cuantía. Tanto es así que con la reconversión económica se perdieron las prestaciones sociales, pasivas. No puede ser posible que un trabajador que salga jubilado vaya a cobrar 1.800Bs con treinta años de servicio. Nos terminó de quitar la tabla salarial, ya que tenían que iniciar con un salario y medio, no lo hacen. Nos quita la inter escala del personal obrero para ajustarlo. El fideicomiso que cobramos apenas puede llegar a 150mil bolívares, así se ha desmejorado otros derechos con estas medidas y la situación tiene más de un año de incumplimiento.

Es lastimoso lo que está pasando con los jubilados, que son más de 7mil, con la directriz que envió el Ministerio. Le están quitando el derecho que tenían de gozar todos los beneficios que recibían los activos. Por ejemplo, se pretende dar bonos sólo para los activos y son los jubilados los más afectados con la perdida de las prestaciones sociales por la reconversión.

  1. Con tanto tiempo sin recibir respuesta del gobierno, ¿no han considerado unir las fuerzas con otros sectores universitarios? Si estás de acuerdo, ¿cuáles son las medidas concretas que han realizado? ¿Qué proponen o dirigen hacia los trabajadores para llevar acabo la unidad del sector universitario?

DR: Realmente el sector universitario tiene tiempo caminando junto, tanto obreros como administrativos. Los docentes que pertenecen al área de FAPUV son los intermitentes, porque ellos están con el lema político partidista. No entienden que el tema es grave, es netamente laboral, y que a pesar que tiene incidencia política, se observa que los políticos que vengan y los que están, no les interesa que la mano de obra salarial está prácticamente esclavizada. Tenemos diferencia con la organización FTUV, que son los aliados del Ministerio, los cuales denominamos “cascarones vacíos”, porque la mayoría de sus sindicatos, si acaso quedan sus directivos, son muy pocos los que siguen afiliados a ellos. Muchos han emigrado a nuestras federaciones, apoyándonos con los reclamos que tenemos ante el ministerio.

Desde el primer momento de incumplimiento hemos protestado, el ministerio no nos convoca, sólo reconoce a la FTUV porque son los únicos que les dicen si a todo lo que ellos requieran. Los trabajadores nos encontramos en rebeldía, hay una deserción grande, apatía, se le está afectando su medio de vida. Lo que se llama un salario digno no lo tenemos, porque un salario digno es el que te permite venir a tu trabajo, comer, disfrutar, vestir a tu familia, mantener tu hogar. Nosotros ahorita no tenemos un salario digno. El salario que nos da la universidad apenas nos alcanza para venir a trabajar.

La directiva sindical está promoviendo horario de emergencia, movilizándonos en la calle con los trabajadores, protestando, teniendo asamblea local, sectorial, explicando la gravedad del problema que tenemos y estamos definiendo el cronograma de protesta.

  1. Con la grave situación de hiperinflación, que afecta toda la vida de los trabajadores y estudiantes, ¿qué acciones han pensado tomar para reactivar los comedores y el beneficio del transporte, con acceso a todos los trabajadores universitarios?

DR: Nosotros tenemos por convención colectiva los beneficios de transporte y comedor. Ahorita, por la situación que atraviesa el área de transporte, no se está cumpliendo con el beneficio al trabajador ni a los estudiantes. Los transportes se están convirtiendo en un museo, pues no funcionan, por falta de repuestos, gasoil, baterías, ya que el presupuesto es deficiente y los robos que se han tenido. El área de comedor lleva más de tres (3) años que no funciona y en Maracay cinco (5) años. En estas condiciones, le están suministrando una “cajita feliz” al estudiante y el trabajador no goza de este derecho como estaba previsto, lo que era una vía donde pudiera tener una comida sin necesidad de afectar su salario, incluso con la pérdida real de bono de alimentación ya actualmente es el 10% del salario mínimo (4.000Bsmil/ mensual), lo cual no alcanza para comprar nada.

El sector de los estudiantes ha politizado su situación, sólo luchan contra el Gobierno, dicen que los trabajadores sólo luchan por sus reivindicaciones.

IR  Con la actual crisis que vive el país, en la que se han observado graves hechos de corrupción burocrática, administraciones amañadas que afectan los recursos destinados a los organismos públicos, y por otro lado  la evidente confrontación por el poder político entre la derecha y el Gobierno nacional, los cuales no reflejan un bienestar concreto para el pueblo trabajador, ¿han considerado organizar a los trabajadores y estudiantes para dar la lucha por el poder de gestionar directamente las universidades?

DR: Este es un planteamiento que tenemos desde hace mucho tiempo, porque la corrupción no sólo se ve afuera, también la vemos aquí adentro. Estamos esperando un pronunciamiento del Tribunal Supremo de Justicia en el que se llame a unas elecciones y los trabajadores tengan el derecho al voto, para ir tomando el control de lo que llamamos la gestión social. Nosotros podemos ver lo que está pasando, pero no tenemos poder para sanear todas estas irregularidades. A pesar de esto hemos hecho denuncias ante la Contraloría General de la República. Por ejemplo, de una dinero que era para los gastos de los trabajadores y fue desviado a una investigación privada, no tuvimos respuesta, ni sanciones, lo que demuestra una gran sociedad de cómplices. Nosotros aspiramos y creemos que una de las manera de cambiar del sartén al mango, es que los trabajadores tengan derecho al voto. Nos da poder dentro de la universidad.

  1. ¿Qué piensan ustedes de que los trabajadores y estudiantes tengan el poder de elegir y revocar, en el momento que consideren, a las autoridades universitarias y los cargos de dirección, por medio de asambleas generales y que estos cargos gocen de un salario igual al de un trabajador calificado de su sector, estando de acuerdo en ser rotado cuando lo considere la asamblea?

DR: Dentro de la universidad, quienes no tenemos poder de elegir somos los trabajadores, y revocar sería bueno, porque ve la situación ahorita. Tenemos unas autoridades que están apáticas a la institución, la cual se nos está viniendo abajo, y sin embargo no podemos hacer nada, y revocarlos tendría que ser de inmediato. Por eso, cuando te hablaba de poder, tener poder legitimado, porque nosotros tenemos un poder, pero no legitimado dentro de la universidad como autoridad. No podemos revocar a las personas, ya que las leyes siguen intactas. Es lo que nosotros estamos esperando en el dictamen del Tribunal Supremo de Justicia.