La pasada semana se reunió en Caracas el VIII encuentro de Intelectuales y Artistas. En una jornada de este evento, el ministro de planificación del gobierno bolivariano Haiman Al Troudi intervino con una ponencia refiriéndose a la crisis actual que aqueja al capitalismo mundial señalando que pese a la crisis económica mundial, la caída del precio de las materias primas y las restricción del crédito mundial  la economía venezolana iba a crecer cerca de un 6% en el próximo año 2009 y no iba a verse afectada significativamente por la crisis internacional.

Tales declaraciones se dan  en  un contexto  en que todas las economías de los países capitalistas avanzados están entrando en una severa recesión, seguramente la más importante desde 1929. Cualquier trabajador o campesino  del movimiento bolivariano necesita conocer cuáles pueden ser las consecuencias de la crisis internacional sobre Venezuela para poder prepararse y el conjunto del los trabajadores y el pueblo  pueda encarar exitosamente las amenazas de la misma. Uno de los errores más importantes que se pueden cometer en una revolución es tratar por  parte de la dirección de la revolución de  minimizar los problemas o tratar de  esconder las  dificultades a las masas. Si hay que decir la verdad a las masas por cruda que sea es porque sin su concurso activo y consciente es completamente imposible superar los desafíos y dificultades que plantea la lucha revolucionaria.

¿Socialismo sin expropiar a los capitalistas?

El camarada Al Troudi, apóstol del socialismo petrolero, engendró  la idea reformista de que con la renta petrolera podemos construir una sociedad socialista en Venezuela en la que no haga falta expropiar a los capitalistas. En una entrevista realizada en el universal y reproducida en aporrea el 24 de septiembre de 2007 "En Venezuela no se tiene que quitar la propiedad a los privados, porque entre otras cosas, el sector privado es un sector famélico desde el punto de vista del aporte al PIB. La generación de riqueza en este país es la industria petrolera, ahí tenemos una fuente segura, estable en el largo plazo, aunque no renovable. Con el aprovechamiento de estos recursos sería y será suficiente para garantizar la redistribución de la riqueza a las mayorías. Por eso la propiedad privada está garantizada". Subrayado nuestro.

Estas ideas  han sido  repetidas por el ministro de planificación  en numerosos foros y escritos mostrando que desafortunadamente el camarada Al Troudi está bastante confundido, apostando por la construcción del socialismo en Venezuela  sin expropiar  a los capitalistas, es decir justificando el mantenimiento del capitalismo en Venezuela. Para Al Troudi la construcción del socialismo es una cuestión fundamentalmente de recursos monetarios, presuponiendo además que el ingreso de la renta petrolera será la palanca económica fundamental para el cambio. Para los marxistas el problema de la construcción del socialismo es algo diferente. Es el problema de quien tiene el control de los medios de  producción para poder planificar la economía como un todo, en definitiva: que clase social gobierna la nación. Cualquier gobierno, incluido el bolivariano puede tener ingentes cantidades de dinero en metálico, pero mientras la banca, la gran industria y la tierra sigan en manos de los capitalistas, lo que predominara será  la anarquía capitalista, con toda la dilapidación de recursos. Aún más: toda medida a medias para intentar "regular" el mercado capitalista recrudecerá el sabotaje económico.  En Venezuela el aumento del dinero en circulación no se ha visto correspondido con un aumento de la riqueza nacional, con la  creación de nuevas industrias, con un aumento de la productividad del trabajo. Los dólares del petróleo se van en pagos en productos para la importación, que se ha disparado a la cifra record de 50.000 millones de dólares en 2008, con el fin de impedir que el mercado interno venezolano colapse debido a la huelga inversora histórica de los capitalistas venezolanos incapaces de surtirlo. Este equilibrio inestable  ha conducido a lo que conducen toda política keynesiana desde los años 70: a un aumento de la inflación. Venezuela tiene  la mayor tasa de inflación de toda América Latina (cercana al 30%) que golpea sobre todo a los más pobres, es decir a la base revolucionaria contribuyendo a desmoralizarla y a sembrando  el escepticismo entre sus filas tras 10 años de revolución. Al mismo tiempo la depreciación del dólar en un cerca de un 25% ha conducido a que el bolívar este sobrevaluado presionando al alza en los precios.

¿Quien gobierna los precios mundiales del petróleo?

Mientras no se levante la producción nacional (y esto no lo van a hacer los capitalistas, por mucho dinero que se les dé), la  economía venezolana estará sometida a los vaivenes de los precios del petróleo, que no son controlados por la OPEP si no por los grandes carteles petroleros y financieros, es decir por la burguesía internacional. Por ello es utópico pretender construir el socialismo venezolano sobre la base de la renta petrolera, porque en primer lugar una  economía en donde no se  expropia a los capitalistas sigue siendo una economía capitalista, sometida a sus leyes  y en segundo lugar porque la evolución de los precios del petróleo está supeditada a  la voluntad de nuestros mortales enemigos las multinacionales, los grandes bancos y los estados capitalistas.

¿Quién controla los precios del petróleo?. Según el diario El País de España en su edición del 25 de agosto de 2008. "Los inversores especulativos han multiplicado en los últimos ocho años su presencia en el mercado de petróleo tras pasar del 31% que registraban en 2000 al 71% actual, según ha revelado la  Comisión de Comercio de Materias Primas de Estados Unidos .Concretamente, añade la agencia creado por la Cámara norteamericana en 1974, los especuladores acaparaban a cierre de abril el 71% de los contratos de compra para el West Texas, el barril de referencia en Estados Unidos, en el principal mercado mundial del crudo, el New York Mercantile Exchange (Nymex). El mercado del petróleo se ha convertido desde hace tiempo en la única alternativa eficiente para la especulación a corto plazo, dado que ni las bolsas, ni la renta fija, ni el mercado inmobiliario son capaces en estos momentos de ofrecer argumentos para atraer al dinero". ¿Esta es una "fuente segura y estable a largo plazo" para el crecimiento económico y el desarrollo del socialismo en Venezuela cómo plantea Al Troudi? El precio del petróleo se está desinflando, cayendo cerca de un 50% desde su nivel máximo hace un año por que los especuladores están huyendo de la inversión en petróleo, debido a la crisis financiera. El precio del petróleo bajara más debido a la caída del consumo  en todo el mundo fruto de la recesión. La consecuencia es clara: caída de los ingresos petroleros que significan el 50% de los ingresos del estado y con ello dificultades para la financiación del estado.

La crisis capitalista mundial  y el fin del sueño reformista del socialismo petrolero

Hay que despertar de esta utopía reformista que plantea el ministro de planificación. Este espejismo se ha podido mantener como fruto de los altos precios del petróleo en los mercados mundiales. Esta situación llega a su fin. Sólo se puede construir el socialismo superando la crisis mundial del capitalismo es decir aboliendo el mismo en Venezuela: hay que continuar por las vía de la nacionalizaciones como ya hizo el presidente Chávez, con Sidor, el banco de Santander y las cementeras, CANTV, etc. Los marxistas saludamos entusiastamente estas nacionalizaciones, aunque también señalamos que las insuficiencia de las nacionalizaciones parciales: deben ser el primer paso para la nacionalización de toda la industria, la banca y la tierra, el establecimiento del control obrero de la producción en toda Venezuela, la planificación democrática centralizada y el monopolio por parte del estado del comercio exterior. En ese sentido la renta petrolera puede ser una buena palanca  para impulsar el plan económico, pero no el motor, el eje central del crecimiento económico que debe ser la organización conforme a un plan debatido democráticamente de toda la economía venezolana que se debe encontrar, no en manos privadas si no  en manos del estado bajo el control de los trabajadores, con el fin de satisfacer las necesidades de millones de venezolanos imposibles de cumplir bajo una economía capitalista.

Sólo sobre esta base podrá ser posible que la revolución venezolana construya el socialismo autentico, el que defendían Marx y Engels  y que busca el Presidente Chávez y no la utopía socialista que defiende  Haiman Al Troudi. Esta es  la  única salida que tiene la clase trabajadora y los oprimidos venezolanos frente a la anarquía capitalista y los intentos de la burguesía  mundial  de pasarnos la factura de la crisis que ellos crearon y que amenaza con engullirnos a todos.


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