Un paso a la solución es ganar el poder de gestionar la empresa por medio de asambleas de trabajadores

La burocracia gerencial y sindical lleva las riendas de tan importante servicio para la población caraqueña, demostrando en los hechos la incapacidad de gestionar y administrar el Metro de Caracas. Siguen imponiendo las relaciones de producción capitalista, con una gestión vertical que se niegan a escuchar las opiniones de los trabajadores y usuarios y en la que se observan los pequeños grupos de funcionarios que viven en condiciones de lujo, con grandes camionetas y habitan en sitios pudientes.

En los últimos meses, la gerencia del militar César Vega ha lanzado una campaña mediática de mensajes por Twitter, asistencias a programas televisivos y uno que otro acto público de simple propaganda, donde prácticamente se pretende señalar que la recuperación del  servicio del sistema Metro depende del trato y cuidado de las instalaciones que tengan los ciudadanos y trabajadores. Por supuesto queremos y exigimos que exista un buen trato de parte de los usuarios, pero lo que realmente  intenta ocultar el presidente del Metro de Caracas es que las fallas y el deterioro existente, y que se sigue agudizando, es producto de su incapacidad gerencial, tal como sucede con el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y la empresa estatal CORPOELEC.

Los trabajadores, que también vivimos la presión de la vida cotidiana que nos impone la crisis del país, sufrimos con ver cómo se deteriora nuestra fuente de trabajo, con la falta de mantenimiento, maquinaria obsoleta, reparaciones fuera de tiempo, robo de cables, áreas sucias, falta de equipos de asistencia médica, escaleras paralizadas y retraso permanente del servicio.

Es urgente tomar medidas desde los trabajadores. Debemos organizarnos de manera independiente y autónoma ante la incapacidad e inacción del sindicato burocratizado y sumiso ante el patrón militar, comenzando con crear grupos de base en cada departamento, área o estaciones, abrir todos los medios de comunicación posible -Facebook, WhatsApp, Twitter- para informar la situación real del sistema Metro y las mejoras que planteamos desde el seno de la clase trabajadora, promover un congreso de trabajadores del sistema Metro y asambleas generales todos los meses para avanzar en gestionar directamente el servicio, con un personal de dirección elegido por los trabajadores, el cual debe estar sometido a ser revocado por la asamblea en el momento que ésta lo considere, los cuales gozarán de un salario igual al de un trabajador calificado y deberán tener disponibilidad de ser rotados, porque todo los trabajadores deben tener la posibilidad de conocer los proceso de gestión administrativa de la empresa. Éstas medidas son fundamentales para el objetivo de acabar con los vicios burocráticos que tanto daño le hacen al Metro.

Sobre las derechos legales y convencionales, los trabajadores en su Asamblea General decidirán el salario mínimo,  con montos que pueden ser el equivalente en dólares (100 ó más mensual) como referencia internacional, o, aún mejor, basado en lo establecido en el artículo 91 de la Constitución Bolivariana, tomando en cuenta el valor de la canasta básica, garantizando cubrir los derecho para sí y su familia de las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales.  También deberán velar por el cumplimiento cabal de los tabuladores así como de todos sus beneficios contractuales, según las ganancias que conozcan de la empresa. Los trabajadores del Metro de Caracas tenemos el derecho de dar la lucha por conquistar el poder político y económico de nuestro futuro dentro y fuera de las instalaciones. Ya basta de desidia laboral y de arriesgar la vida de la población.