La burguesía no solo forja su propia destrucción, sino también a su propio sepulturero el proletariado.

Carlos Marx

El imperialismo norteamericano a través de uno de sus voceros, el periódico Washington Post señala en un artículo que “La economía podría lograr lo que la oposición no ha podido”, se comentaba que las deudas del gobierno, sumadas a la escasez y hambre podrían llevarlos a una crisis que terminaría con su caída. Esta situación supera y puede convertirse en algo mucho peor que la presentada en los ochenta con el caracazo- insurrección popular donde el estado asesino más de 3 millones de ciudadanos-luego que el gobierno de Carlos Andrés Pérez aplicara medidas económicas neoliberales que golpearon brutalmente la calidad de vida de la población.

El aumento del salario mínimo no ha sido la solución al grave problema que viven los venezolanos con la escasez, inflación, especulación aunado a la autorización desmedida de precio de los productos básicos como también de los productos agrícolas y pecuario, que hacen del dinero sal y agua, quedando en evidencia que la política de control de precio a fracasado, ahora se plantean una nueva ley y los empresarios ya la rechazan desde la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) se pretende seguir modificando artículos de la constitución supuestamente para mejorar la situación económica, pero los meses pasan y no se detiene la situación.

Otro de los inconvenientes para el país es la deuda externa de 41.240 millones de dólares sin sumarle la deuda que posee PDVSA según cifras oficiales hasta el 2015 de 43.751 millones de dólares con los acuerdos China Venezuela entre el 2008 y 2015, Con una reservas según cifras del Banco Central 9.866 millones de dólares, se desconoce la real cantidad en oro, todo esto se complica aún más con las medidas de restricción impuestas por EEUU que pretende ocasionar un default y agudizar los problemas de importación.

El bajo ingresos de divisas, la fuga de capitales y la corrupción burocrática ha complicado aún más la economía del país, a pesar que el gobierno mantiene un control de cambio no logra solventar y genera mayor distorsión, como por ejemplo; el DIPRO que aún se cotiza a Bs. 10 por dólar y según se utiliza para las compras exclusivas luego está el DICOM de Bs. 11.311,00 por el momento, ambas bandas supuestamente son para enfrentar el dólar paralelo ilegal que aumenta incontrolablemente todas las semanas, siendo este el que imponen los empresarios y comerciantes en la producción, distribución y precios de los artículos.

La política del gobierno bolivariano de no romper con el capitalismo haciendo llamados una y otra vez a la burguesía , la cual continúa y profundiza en su política de sabotaje económico, lejos de resolver el problema lo agudiza. En la medida en que la burguesía sigue manteniendo su músculo económico, alimenta a la MUD y a la Burocracia y con ello prepara la derrota de la revolución.. Al mismo tiempo las concesiones a trasnacionales explotadoras profundiza en esa política procapitalista, una concesión al imperialismo que se llevan gran parte de nuestras riquezas a través de convenios de doble tributación donde la nación queda mal parada como el convenio del Arco Minero y la Faja petrolífera del Orinoco y alimentan a la contrarrevolución económica y política. La política de ganar tiempo a costa de las conquistas de la revolución bajo el gobierno de Chávez y esperar que los precios del petróleo suban conduce al desastre y nos pone a merced del capitalismo mundial.

Esta crisis solo podrá ser derrotada con la unidad de una Izquierda Revolucionaria que organice a los trabajadores, jóvenes, comunidades, campesinos desde sus centros de trabajo y sectores, sobre las banderas de un programa de lucha que accione en solucionar las necesidades del pueblo y acabe con la corrupción y el capitalismo, proponemos algunas medidas:

  • El control del comercio exterior bajo gestión directa de los trabajadores y el pueblo para garantizar la importación de productos necesarios (alimentos, Art. de Higiene, Materia prima, etc.) a precios accesibles, ni un dólar más a la burguesía.
  • Elegibilidad y Revocabilidad de todos los cargos públicos, que rindan cuenta en asambleas generales de trabajadores de su sector y gocen de un salario igual al de un trabajador calificado.
  • Nacionalización de la banca, la tierra y las grandes industrias para desarrollar una verdadera economía Socialmente planificada bajo el control, gestión directa y democrática de los trabajadores y el pueblo, sin la imposición de burócratas a dedos que ya han demostrado ser un fracaso.