Los pasados 24, 25 y 26 de marzo, se celebró en Madrid el IV Congreso Internacional de la Corriente Marxista Revolucionaria. Durante tres días, más de 150 jóvenes, trabajadores y trabajadoras, militantes del movimiento sindical y estudiantil, de los movimientos sociales en el Estado español, México y Venezuela, discutimos ampliamente sobre la crisis del capitalismo y la intervención de los marxistas en la lucha de clases. En este Congreso decidimos también adoptar el nombre de Izquierda Revolucionaria.

Los debates se organizaron en dos amplias sesiones que contaron con más de 50 intervenciones de compañeros y compañeras. En la primera discusión dedicada a las Perspectivas Mundiales abordamos la dinámica de la recesión mundial y sus consecuencias políticas, marcadas por el auge de las movilizaciones de masas, la irrupción de nuevas formaciones como Podemos y Syriza, y la crisis de la socialdemocracia. Por supuesto, no dejamos de tratar los procesos de polarización política y el auge de las ideas del socialismo en EEUU, el vergonzoso acuerdo de la UE con Turquía y las políticas racistas y xenófobas que están sufriendo millones de inmigrantes, y los ataques de la derecha y el imperialismo a los procesos revolucionarios en América Latina. Las Relaciones Internacionales ocuparon también un amplio espacio en el debate, tanto la pugna entre China y EEUU por el control de los mercados y la supremacía mundial, como la guerra en Siria y Oriente Medio, y la contrarrevolución imperialista que ha activado a las fuerzas yihadistas del Estado Islámico.

Recesión y lucha de clases

La profundidad de la crisis capitalista se ha puesto de manifiesto en estos dos últimos años. La rápida desaceleración de la economía china —especialmente tras la crisis bursátil del verano—, la caída de los precios del petróleo y las materias primas, el hundimiento de las economías “emergentes” y la contracción del comercio mundial indican la espiral descendente en la que hemos entrado. La extensión de la crisis de sobreproducción, acompañada de una nueva burbuja especulativa y una feroz lucha por los mercados, marca la perspectiva a corto plazo. Como se señaló a lo largo de la discusión, estos trastornos brutales en la base material del capitalismo se reflejan en un incremento de las guerras imperialistas y el militarismo de las grandes potencias.

Los efectos sociales y políticos de estos ocho años de recesión no se han hecho esperar. Como respuesta a esta ofensiva de los capitalistas hemos podido ver, especialmente desde el año 2011, un verdadero terremoto social en el que la lucha de masas ha sido la protagonista. En el Estado español este antes y después vino marcado por la irrupción del 15-M que rompió con el bloqueo impuesto por las direcciones sindicales de CCOO y UGT a la movilización, y abrió la compuerta a cuatro años de lucha sin tregua contra los planes de la derecha: las huelgas generales de 2013, las Marchas de la Dignidad, las grandes movilizaciones estudiantiles contra la LOMCE, las irrupción de las Mareas o el movimiento contra los desahucios, son algunos ejemplos de este auge histórico de lucha de clases.

Como resultado de esta enorme efervescencia política y de la experiencia concentrada de estos pocos años hemos visto nuevos reagrupamientos y formas de expresión de la izquierda. Es el caso de la irrupción de Jeremy Corbin en Gran Bretaña, o del movimiento de masas que se ha desatado para apoyar a Bernie Sanders, y que es la culminación de un periodo de grandes movilizaciones y luchas obreras en EEUU. La crisis de la socialdemocracia y los partidos tradicionales de la izquierda también ha tenido su expresión más destacada en el ascenso de Syriza en Grecia y el éxito que ha cosechado Podemos en el Estado español, formaciones que han conectado con el descontento de la población —especialmente de la juventud— frente a la oleada de recortes y duros ataques que hemos sufrido.

Pleno Izquierda Revolucionaria
"Como resultado de esta enorme efervescencia política y de la experiencia concentrada de estos pocos años hemos visto nuevos reagrupamientos y formas de expresión de la izquierda"

Las lecciones de Grecia fueron analizadas en profundidad durante el Congreso, pues también demuestran los límites de estas formaciones y de sus estrategias. El pueblo griego protagonizó decenas de huelgas generales, ocupaciones de empresas y movilizaciones de masas para derrotar finalmente a la derecha de Nueva Democracia y al PASOK. El 25 de enero de 2015 los trabajadores y la juventud auparon a Siryza en el gobierno para que aplicara su programa contra los recortes y la austeridad, y en el referéndum del 5 de julio votaron masivamente contra las imposiciones de la Troika. Pero Tsipras dio la espalda a toda esta fuerza y capituló ante los grandes poderes económicos. Esta opción no era ni mucho menos la única posible. Si el gobierno de Siryza se hubiese apoyado en los trabajadores y la juventud con medidas contundentes, nacionalizando la banca y los grandes monopolios, y colocando la riqueza de la sociedad bajo el control democrático del pueblo griego, la perspectiva de la transformación social no hubiera quedado sólo en palabras. Una política socialista enérgica junto a un llamamiento revolucionario a los oprimidos de Europa y de todo el mundo habría colocado a la Troika en grandes dificultades.

Y lo que sirve para Grecia también vale para el Estado español y el mundo. El capitalismo no se puede transformar a base de buenas intenciones. La cruda realidad demuestra que la burguesía y los grandes monopolios no están dispuestos a ceder ni un ápice en su afán de acumular beneficios, aunque esto se haga a costa del sufrimiento de millones. El capitalismo no funciona sobre la base del sentido común, lo lógico o lo beneficioso para la mayoría. Funciona por y para el lucro de los grandes empresarios y banqueros, que son los que realmente controlan las palancas del poder político y del Estado. Si no se rompe con el poder de esta élite privilegiada, que nadie ha votado pero que decide con mano de hierro sobre la vida de la mayoría de la población, los discursos más “progresistas” se vuelven completamente impotentes.

América Latina, fracaso del reformismo y ofensiva de la derecha

Nuestros compañeros de América Latina pudieron transmitirnos una amplia panorámica de los procesos revolucionarios que ha vivido el continente, y la ofensiva que el imperialismo y la derecha ha puesto en marcha.

Con la caída de los precios de las materias primas y del petróleo, las economías de estos países se están viendo duramente afectadas. Durante años, gobiernos progresistas que llegaron al poder como consecuencia de movilizaciones sociales históricas y procesos revolucionarios, han venido aplicando reformas sociales en base a estos ingresos, pero sin tomar medidas decisivas contra el poder económico y político de los capitalistas. La derrota del PSUV en Venezuela en las últimas elecciones a la Asamblea Nacional muestra la amenaza que se cierne sobre la revolución bolivariana, y cómo para hacer frente al sabotaje de la burguesía y la corrupción burocrática es necesario un cambio de rumbo fundamental, completar la revolución socialista entregando todo el poder económico y político a los trabajadores.

Una nueva oleada de ataques desde la oligarquía latinoamericana está en el orden del día. Aprovechando el descontento de las capas medias, la crisis política de estos gobiernos, y los efectos de la recesión, se han lanzado a asaltar el poder en Argentina y Brasil. Nada más llegar al gobierno, Macri ha declarado la guerra a la clase obrera, a los parados, a la juventud. Más de 100.000 trabajadores han sido despedidos, y los precios de productos y servicios básicos como la luz, el transporte, el agua, se han incrementado en más de un 300%. En paralelo, la campaña de la derecha en Brasil y la ofensiva contrarrevolucionaria en Venezuela no sólo busca desalojar del poder al PSUV o al PT, sobre todo pretenden infringir una derrota ejemplar a todos los oprimidos que han desafiado el poder capitalista en estos años. Y como ha sucedido en tantas ocasiones, existe una inclinación en los círculos dirigentes del capital en confundir a las direcciones reformistas con el movimiento obrero. La respuesta de los trabajadores argentinos, sus movilizaciones masivas, son sólo el preludio de una reacción contundente por parte de los trabajadores latinoamericanos a esta ofensiva del capital y la reacción. La experiencia de estos años no ha pasado en vano. La lucha de clases en el continente entra en otra fase convulsa que supondrá una gran escuela de aprendizaje para la vanguardia revolucionaria.

40 años en defensa del marxismo (1976-2016)

A lo largo del viernes por la tarde y el sábado durante todo el día, decenas de compañeros y compañeras intervinieron para explicar el desarrollo que nuestra organización ha experimentado. Años de intervención constante en el movimiento obrero y juvenil que se han materializado, entre otras cosas, en la organización por parte del Sindicato de Estudiantes de más de 24 huelgas generales contra las contrarreformas educativas del PP y que han contado con la participación de millones de jóvenes. La lucha continuará los próximos 13 y 14 de abril con una nueva llamada a la movilización para exigir la derogación de la LOMCE y el 3+2. El Sindicato de Estudiantes, que este año cumple su treinta aniversario, es una tremenda conquista política y una herramienta fundamental en la lucha de clases.

Nuestros compañeros y compañeras sindicalistas también pudieron tomar la palabra para explicar como desarrollamos nuestra intervención en las principales luchas de nuestra clase y en el seno de los sindicatos obreros. El lanzamiento de GanemosCCOO en la que estamos agrupando a cientos de delegados para defender un sindicalismo combativo, de clase y democrático frente a la política de paz social y desmovilización de CCOO, ha supuesto un gran avance. En esta misma línea, compañeros que militan en otros sindicatos, como CGT, UGT, STE´s o LAB también comentaron sus experiencias y el modelo sindical combativo que ponen en práctica día a día. Las luchas ocuparon un lugar central en la discusión: Coca Cola, barrenderos de Madrid, IBM, Limasa, Navantia, Emte, Reverte, TMB y Metro de Barcelona, por citar algunos de los ejemplos más destacados, o experiencias como la formación de la coordinadora de empresas en Tarragona, demuestran nuestra inserción real en el movimiento obrero.

La cuestión nacional y la posición de los marxistas, también fue ampliamente debatida partiendo de nuestra intervención práctica en Catalunya, Euskal Herria y Galiza. Nuestra organización defiende el derecho de autodeterminación y un programa revolucionario, combatiendo la opresión del Estado y de la burguesía españolista, pero también la demagogia de la derecha nacionalista (PNV y Convergencia). Nos basamos en el internacionalismo proletario, en la unidad de los trabajadores por encima de las fronteras nacionales, y sabemos que el camino para acabar con la opresión nacional no pasa por alianzas con la burguesía nacionalista, sino por una política de independencia de clase. ¡Derecho de autodeterminación SÍ, pactos con PNV y Convergencia, NO! ¡Por la República Socialista Federal, y la Federación Socialista de Europa!

La lucha ideológica y el trabajo editorial que realizamos a través de la Fundación Federico Engels (FFE) estuvo muy presente en la discusión y en la sala del congreso, dónde pudimos disfrutar de un impresionante expositor con decenas de nuestras publicaciones. Tras la ofensiva ideológica lanzada al calor de la caída del estalinismo, hemos sido capaces de mantener el rumbo político y empeñar muchas energías en desarrollar la teoría marxista. Durante los últimos años, la FFE se ha convertido en la principal editorial de textos marxistas en lengua castellana, con más de 125 libros en nuestro catalogo, con una gran proyección pública en el Estado español y en toda América Latina y, lo más importante, sostenida con el esfuerzo de todos los militantes y de miles de trabajadores y jóvenes que adquieren nuestras ediciones.

Pleno Izquierda Revolucionaria
"Nuestro periódico, El Militante, ha reflejado en estas cuatro décadas las aspiraciones de los oprimidos a través de miles de artículos y crónicas, trasladando la actividad de la vanguardia obrera y actuando como memoria colectiva de nuestra clase"

El congreso sirvió para trazar un amplio balance de la construcción de nuestra organización y celebrar nuestro 40 aniversario tributando un sentido reconocimiento a los camaradas más veteranos, a aquellos que frente a todas las adversidades se han mantenido inquebrantables y nos han transmitido una inspiración inagotable. Desde el año 1976, al calor de la lucha revolucionaria que la clase obrera protagonizó contra la dictadura franquista, miles de militantes han dedicado sus mejores esfuerzos a construir una organización que sigue defendiendo firmemente el programa del marxismo revolucionario. En este largo tiempo transcurrido hemos desarrollado las fuerzas de la izquierda revolucionaria en el Estado español e internacionalmente, sin sectarismos, interviniendo en las organizaciones y movimientos de masas.

Nuestro periódico, El Militante, ha reflejado en estas cuatro décadas las aspiraciones de los oprimidos a través de miles de artículos y crónicas, trasladando la actividad de la vanguardia obrera y actuando como memoria colectiva de nuestra clase. Un periódico realizado por y para los trabajadores, y sostenido con su dinero y sacrificio, lo que ha garantizado siempre nuestra completa independencia política.

Construyendo la Izquierda Revolucionaria

Como conclusión de tres días de debates intensos, aprobamos por unanimidad el nuevo nombre de nuestra organización, Izquierda Revolucionaria, manteniendo la cabecera de El Militante como nuestro periódico en el Estado español, Venezuela y México.

El entusiasmo de todos los compañeros y compañeras presentes en este congreso no se podía disimular. Nuestras ideas han sido puestas a prueba, en la teoría y en los acontecimientos. Por supuesto que hemos cometido errores, de los que sacamos lecciones valiosas para el futuro, y somos muy conscientes de que aún queda un largo camino para la organización revolucionaria que los trabajadores y la juventud necesitamos. Pero tenemos confianza en nuestra clase y en las ideas del marxismo para superar las dificultades, y una voluntad revolucionaria con la que hemos enfrentado muchas pruebas en el pasado.

La clase obrera y la juventud es la fuerza social más poderosa: juega el papel decisivo en la producción y sin su participación es imposible que nada funcione en la sociedad. Pero esa fuerza necesita de organización consciente. El programa comunista —como señaló Trotsky— no puede remontarse por encima del caos, como el Espíritu Santo, ni estar enterrado en el cerebro de algunos profetas. Necesitan un cuerpo, es decir, la organización de la vanguardia obrera.

Pancarta Izquierda Revolucionaria
"Como conclusión de tres días de debates intensos, aprobamos por unanimidad el nuevo nombre de nuestra organización, Izquierda Revolucionaria"

Seguimos fieles a las ideas y a los métodos de Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo y otros grandes revolucionarios, y estamos convencidos de que sólo con una política genuinamente socialista, luchando por el derrocamiento del capitalismo, podremos crear las condiciones para disfrutar de la justicia social y la auténtica democracia: el socialismo.

Como dijo el poeta, es la hora de tomar partido hasta mancharse.

¡Únete a la Izquierda Revolucionaria!

¡Es el momento de la lucha y la organización!

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