¡Levantemos una organización unitaria, asamblearia, democrática y combativa de la clase obrera!

¡Luchemos por un programa revolucionario, anticapitalista y antiburocrático!

Las perspectivas para  los y las trabajadoras internacionalmente son de luchas y batallas contra la crisis económica capitalista, la pobreza y la hambruna que acrecienta con la guerra interimperialista. Los imperialistas (tanto EEUU y sus aliados: la Unión Europea y la OTAN como el  bloque formado por Rusia, China y otros países que les apoyan) están hundiendo las condiciones de vida y amenazando la vida de millones de personas por un único objetivo; su ambición de tener el control total de las riquezas del planeta.

Una guerra contra los derechos de los trabajadores y el pueblo

Las estadísticas demuestran la grave situación que enfrentamos. Según Gro Intelligence[1], en los últimos seis meses las personas al “borde de la hambruna (…)” han pasado de 39 a 49millones. La pobreza extrema ha aumentado de 780 a 1.100 millones. Según los datos de la ONU, en 2021 el 30% de la población mundial —unos 2.300 millones— no tenía acceso a una alimentación adecuada. Esto se ha visto aún más agravado por la guerra imperialista en Ucrania.

La derecha pro-estadounidense en Venezuela y en todo el mundo muestra su verdadero carácter sometiéndose totalmente al imperialismo estadounidense, la maquinaria de destrucción de vidas y pueblos más grande que ha existido. Del mismo modo dirigentes reformistas  que se dicen de izquierda se pliegan a uno u otro de los dos bandos imperialistas en guerra en lugar de denunciarlos y levantar una alternativa internacionalista y antiimperalista genuina.

En Venezuela vemos como el gobierno,  mientras continua manipulando las necesidades económicas de las masas con un discurso demagógico que habla de anti-imperialismo y socialismo, desmantela todas las conquistas alcanzadas por la clase obrera y el pueblo antes y durante los gobiernos de Hugo Chávez y aplica una ofensiva brutal a favor de los capitalistas e imperialistas. 

Las políticas de “recuperación, crecimiento y prosperidad” están significando en la práctica atacar descaradamente a los trabajadores y solo benefician a la derecha, la ultraderecha, los empresarios (desde Fedecámaras y la vieja burguesía a la nueva boliburguesia) y, por supuesto, a la burocracia corrupta que domina el gobierno y el estado. Ese es el objetivo del cínicamente llamado “Diálogo Social por la Paz y la Unidad Nacional“

Contra los ataques capitalistas, ¡unidad, movilización y organización obrera!

Es positivo el llamado para este 30 de julio del Encuentro Nacional de Trabajadores y Trabajadoras para extenderlo hacia todas las regiones por la unidad, organización y movilización obrera desde las bases para enfrentar las órdenes ( memorándum 2792, instructivo ONAPRE) dirigidas a las instituciones y organismos del Estado que aplica el miserable salario mínimo, eliminación, desconocimiento y suspensión de los beneficios de las convenciones colectivas hasta la agresión física de despidos y jubilaciones arbitrarias, encarcelamiento y terrorismo psicológico de miedo en los trabajadores.

El frente de derecha entre la vieja burguesía, la nueva boliburguesía y la burocracia busca sacar la máxima riqueza posible para ellos a costa del sudor y la sangre de la clase obrera y el pueblo. Intentan aprovechar la guerra imperialista para avanzar en una mayor explotación petrolera y de otros sectores económicos, por eso la aprobación de la ley de zonas económicas especiales, privatizaciones, ley anti bloque, garantía de inversiones extranjeras, exoneraciones de impuestos, contando con el respaldo de dirigentes sindicales pro capitalistas.

Desde Izquierda Revolucionaria defendemos que el único modo de hacer frente a estas políticas es apoyar, unificar y extender luchas obreras como las que se están dado en la CVG, Supracaracas, Mondalez, Coca cola, Bimbo, Polar entre otras.  Solo podemos confiar en nuestras propias fuerzas para comenzar a trabajar a pico y pala por la reconstrucción de un verdadero movimiento revolucionario.

Para ello debemos desarrollar directamente desde cada puesto, área o departamento de trabajo comités de acción y lucha con el poder de elegir y revocar inmediatamente a sus dirigentes, los cuales no deben gozar de privilegios y deben rendir periódicamente cuentas de su gestión ante los trabajadores y trabajadoras. Una tarea clave es promover y articular estos comités de acción y lucha, recoger y unificar todas las propuestas de reivindicaciones urgentes y acciones que planteen los trabajadores y trabajadoras para luchar por ellas.

¡Unidad de acción para luchar por un programa anticapitalista y antiburocrático!

Solo mediante la lucha y organización de la clase obrera en los centros de trabajo y la unidad de acción de las organizaciones obreras y populares para luchar por una política de independencia de clase y un programa revolucionario, anticapitalista y antiburocrático, rechazando cualquier sometimiento o colaboración tanto con la derecha pro-estadounidense como con la burocracia capitalista que actualmente controla el estado y el gobierno, podremos defender nuestros derechos y reivindicaciones.

Junto a ello hay que hacer un llamado a los y las trabajadoras de base que se identificaron con el proceso bolivariano, incluidos muchos que -pese a las políticas capitalistas de los dirigentes del PSUV y la CSBT- siguen apoyando a estas organizaciones como reacción contra la derecha. Las políticas que está aplicando el gobierno de Nicolás Maduro desmantelan todos los avances conquistados por la clase obrera antes y durante el proceso revolucionario y representan una ofensiva contra el pueblo.  

Impulsando la unidad de acción entre las organizaciones obreras y formando comités de acción y lucha que coordinen las convocatorias de asambleas generales de trabajadores en cada fábrica, empresa, institución, organismo, barrio y campo por encima de cualquier sectarismo, oportunismo y burocratismo sindical, podremos construir una genuina unidad del movimiento obrero y elegir democráticamente una dirección que este dispuesta llevar a cabo el programa y plan de lucha que necesitamos.

Desde Izquierda Revolucionaria proponemos, entre otras, las siguientes reivindicaciones:

  • La lucha por un salario igual a la canasta básica con ajuste automático

  • Por el cumplimiento y discusión de los contratos colectivos

  • Por la reactivación de todos los centros de trabajo y empresas públicas y privadas paralizadas y saboteadas por la burocracia y la burguesía

  • Por la aplicación constitucional de la irrenunciabilidad de los derechos laborales

  • Por los reenganches de todos los trabajadores despedidos y jubilados arbitrariamente

  • Por la libertad de todos los trabajadores y luchadores sociales encarcelados políticamente

  • Por el encarcelamiento de los asesinos de dirigentes obreros, campesinos y luchadores sociales

Solo nosotros como clase trabajadora podemos hacer cumplir estas y otras reivindicaciones planteadas y para garantizarlas es necesario luchar juntos por la confiscación de la banca, las tierras baldías y empresas estratégicas colocándola bajo gestión directa de los trabajadores que estarán sometidos a la elegibilidad y revocabilidad inmediata mediante la asamblea general de trabajadores, rendir cuenta periódicamente y tener un salario igual a un trabajador calificado, sin privilegios, con el objetivo de derrotar la corrupción burocrática y hacer un verdadero gobierno de los trabajadores.


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