El ataque de la burguesía en Chile


En 1976 el cineasta chileno Patricio Guzmán realizó una serie de tres documentales englobados bajo el nombre de “La batalla de Chile” en los cuales muestra gráficamente el nacimiento, vida y muerte del proceso revolucionario en Chile a comienzo de la década de los setenta. El primero de estos documentales se titula “El ataque de la burguesía” y muestra de una manera muy didáctica las distintas etapas de lucha que desarrolló la burguesía para acabar con la revolución chilena, incluso desde antes de las elecciones que ganara Salvador Allende y que se irían intensificando a medida que el proceso avanzaba y se profundizaba. Como luego quedó demostrado y plenamente probado, con la desclasificación de documentos secretos del Departamento de Estado y de otros organismos norteamericanos, estas acciones desarrolladas por la burguesía chilena estuvieron todo el tiempo monitoreadas y financiadas por el gobierno de los EEUU, cumpliría así cabalmente dicha burguesía su papel de peón y fiel guardián de los intereses del imperialismo, que es el único rol que en definitiva le queda por jugar a esta clase social en Latinoamérica y en el resto de los países subdesarrollados del mundo, tal como lo enunciara Trotsky en “La teoría de la revolución permanente”. El caso es que el libreto del ataque contrarrevolucionario se fue desarrollando capítulo a capítulo, como en una novela de terror, ante la desesperación e impotencia del pueblo chileno (sobre todo de su proletariado, que intuía que si no se actuaba pronto aquella historia no iba a tener un final feliz) y la inercia y el método del “paso a paso” que aplicaban los sectores reformistas y burocráticos que controlaban al gobierno de la Unidad Popular, que no terminaban de reaccionar ante la catástrofe inminente y cuyos mayores esfuerzos iban dirigidos a echar tobos de agua fría sobre las masas y a tratar de convencer a la burguesía que nada debía de temer de ellos, que actuaban dentro de la legalidad burguesa y que nunca se apartarían de ella. Prácticamente hasta el final la correlación de fuerzas favoreció a las masas revolucionarias, que ante cada arremetida de la reacción salieron a las calles a enseñar su músculo, un músculo que jamás utilizaron y que cuando lo quisieron emplear ya era demasiado tarde. Así fue posible ver campañas de desabastecimiento adelantadas por empresarios golpistas, huelgas del transporte financiadas por el Departamento de Estado de los EEUU, sabotaje económico, atentados terroristas ejecutados por las bandas fascistas de Patria y Libertad y el partido Nacional (los mismos que ahora condenan desde el senado de Chile la no renovación de la concesión de RCTV), los partidos de la “oposición democrática” saboteando en el Congreso y llamando a desconocer al gobierno legítimo de Salvador Allende, las transnacionales gringas que habían sido nacionalizadas embargando los embarques de cobre chileno en puertos extranjeros, etc., y todo esto en medio de una salvaje campaña nacional e internacional de desinformación llevada a cabo por los medios de información privados, particularmente por la “prensa libre” de Chile y del continente que contaron siempre con la bendición y protección de la sacrosanta Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Las fuerzas reaccionarias hasta se dieron el lujo de hacer un ensayo del golpe de Estado unos tres meses antes del 11 de septiembre. Desgraciadamente el final previsible ocurrió y es harto conocido por todos: decenas de miles de desaparecidos, torturados, asesinados, expatriados, el movimiento popular y las organizaciones del proletariado de Chile fueron arrancados de raíz a sangre y fuego, de tal forma que más de treinta años después aún no logran recuperarse, el país fue vendido al capital extranjero pedazo a pedazo y el modelo neoliberal se implantó sin resistencia y sin piedad. Hay algo que hay que reconocerle a la burguesía: sabe cuál es su papel en la historia, lo sabe hacer y no le tiembla el pulso para hacerlo.
El ataque de la burguesía en Venezuela


La burguesía venezolana, al igual que su par chilena, sabía que la mejor forma de evitarse problemas futuros con un gobierno de tendencia popular era impedir que dicho gobierno existiera, en pocas palabras, lograr que el candidato que encarnaba esa opción no ganara las elecciones. De esta forma, el candidato Hugo Chávez tuvo entre sus méritos el de haber unido a los dos principales partidos de la burguesía (Acción Democrática y Copey), algo impensado hasta ese momento, en torno a una tercera candidatura. Sin embargo, esta estrategia desesperada de última hora fue incapaz de impedir que Chávez alcanzara el triunfo en 1998, con lo cual la burguesía cosechaba su primera derrota de lo que sería una larga cadena de ellas. No había transcurrido un año de la toma del poder por parte del nuevo gobierno cuando esta burguesía volvía a arremeter en contra del proceso bolivariano. Las salamerías que le hizo la clase dominante en un primer momento a Chávez para tratar de comprarlo chocaron contra la honestidad del presidente y rápidamente comenzaron a desarrollar una fuerte campaña en contra de la aprobación de la nueva Constitución. Una Constitución muy avanzada en lo que a derechos civiles y sociales se refiere pero que continuaba manteniendo la esencia del sistema capitalista al reconocer las libertades empresariales, y sobre todo el derecho y defensa de la propiedad privada sobre los medios de producción. A pesar de ello la burguesía se opuso tenazmente, logrando así una nueva derrota . El 2000 y casi todo el 2001 se fueron en medio de pulseadas entre el joven e inexperto gobierno y la vieja burguesía, en un ambiente donde ya se comenzaba a implementar el sabotaje económico y una creciente campaña de desinformación y de estigmatización del presidente, con fuerte contenido racista y que muchas veces caía en el insulto personal hacia el mismo. A finales de 2001, ante la aprobación de un paquete de leyes contenidas en la ley habilitante de ese año, en las cuales se tocaba más directamente el poder económico de la clase dominante, sobre todo con la ley de pesca, la ley de tierras y la ley de hidrocarburos, la burguesía decidió que ya era suficiente y pasó abiertamente a la ofensiva lanzando un paro patronal o lockout que le serviría para medir fuerzas de cara al golpe de Estado del siguiente año. El 11 de abril de 2002 fue el punto culminante de la arremetida de la reacción. Patrocinada por el gobierno de los EEUU, la burguesía logró reunir para esa ocasión lo que ha sido su mayor ejército hasta el momento: los medios de comunicación privados (sin excepciones), la Federación de los empresarios (Fedecámaras), la Federación pro-patronal de trabajadores (CTV), los sectores más reaccionarios de las Fuerzas Armadas, una buena cantidad de alcaldes y gobernadores entre los que se destacaron los de la capital y el gobernador del Estado Miranda (cada uno de ellos aportando sus propias policías que harían las veces de fuerza de choque y de aparato represor de las masas populares durante y después del golpe), la élite que dirigía PDVSA, y su propia masa conformada por las clases media y media alta del este de la capital. Los acontecimientos de esos días con la posterior retoma del poder por parte del pueblo son suficientemente conocidos y no es la intención de este trabajo analizarlos.

La burguesía venezolana había tenido su 11 de septiembre, afortunadamente para la revolución bolivariana y para nuestros cuellos el resultado fue muy distinto al de Chile. Sobrestimaron su fuerza y subestimaron la del adversario. Al imperialismo le ocurrió lo que a esos boxeadores que se acostumbran a ganar utilizando siempre la misma técnica hasta que un día se consiguen a un rival poco ortodoxo y enredado y les complica la pelea. Había necesidad de cambiar el guión que tanto éxito había tenido hasta entonces en la historia de los golpes de Estado, pero ya las fuerzas de la burguesía no eran las mismas, habían salido muy golpeadas del golpe. Sin embargo, la actitud conciliadora e ingenua del presidente, aupada por los sectores reformistas, llamando a la paz y perdonando a los golpistas volvió a envalentonar a la burguesía que, seguramente, no entendía muy bien cómo sus enemigos de clase le perdonaban la vida, algo que ella jamás hubiera hecho. Como bien decía el Libertador Simón Bolívar: a cada traición seguía un perdón y a cada perdón una nueva traición. Antes de que finalizara ese año 2002 la burguesía volvió a la carga con el sector de su ejército que había salido menos sentido del golpe: los empresarios y la casta gerencial de PDVSA. Esta vez el ataque iba dirigido hacia el flanco de la economía. El nuevo paro patronal y petrolero comenzó el 2 de diciembre de 2002. Como de costumbre, una de las mejores armas de la burguesía en esta batalla fueron los medios de comunicación privados, con RCTV y Globovisión a la cabeza, que durante los casi tres meses que duró el paro tuvieron una participación más que destacada en el mismo, al punto de echarse sobre sus hombros buena parte de la ofensiva de la reacción. Todo esto ante la total inercia del gobierno revolucionario que nuevamente perdonaba a la burguesía y, sobre todo, dejaba intacta su arma mediática. Sería bueno recordar aquí algo que escribiera León Trotsky en la “Historia de la revolución rusa”: “Cuando la revolución toma o puede tomar el carácter de guerra civil, ninguno de los campos beligerantes admite la existencia de prensa enemiga en la órbita de su influencia, de la misma manera que no se desprende voluntariamente del control sobre los arsenales, los ferrocarriles o las imprentas. En la lucha revolucionaria, la prensa no es más que una de tantas armas. Por lo menos, el derecho a la palabra no es más respetable que el derecho a la vida, que la revolución se arroga también. Puede afirmarse como ley que un gobierno revolucionario es tanto más liberal, tolerante y “generoso” con la reacción, cuanto más mezquino es su programa, cuanto más enlazado se halla con el pasado y más conservador es su papel. Y a la inversa: cuanto más grandiosos son los fines y mayor la suma de derechos conquistados e intereses lesionados, más intenso es el poder revolucionario y más dictatorial. Podrá ser esto un mal o un bien; el hecho es que si hasta ahora la humanidad ha conseguido avanzar, ha sido siguiendo este camino.” También sería bueno recordar que cuando esto ocurría aún faltaban dos años para que el presidente Chávez admitiera públicamente que dentro del capitalismo era imposible alcanzar los objetivos de la revolución bolivariana y que la única vía para ello era el socialismo.

Después del fracaso del paro patronal, con sus fuerzas aún más golpeadas y habiendo perdido en la batalla a su meritocrática casta petrolera, la burguesía fue perdonada una vez más. Sin perder mucho tiempo comenzó a preparar su siguiente ataque. Reagrupó a sus diezmadas tropas de la clase media y eligió el terreno electoral como nuevo campo de batalla, valiéndose para ello de la figura del referéndum revocatorio que aparece en la Constitución del año 1999 a la que tanto se opusiera. En las primeras escaramuzas, siguiendo su natural instinto tramposo, la burguesía intentó hacer fraude pretendiendo hacer pasar un referéndum consultivo por revocatorio, y falsificando, además, buena parte de las firmas requeridas para la convocatoria. Fue en ese momento que el Departamento de Estado de los EEUU hizo entrar en juego a un nuevo protagonista, una suerte de Consejo Electoral paralelo llamado Súmate, conformado por personajes provenientes de lo más rancio de la burguesía. Descubierto el fraude y perdonada por enésima vez, la burguesía retomó su estrategia y “con una pequeña ayuda de los amigos” logró activar el referéndum revocatorio contra el presidente Chávez para agosto del año 2004. Ante el inminente peligro las masas populares entraron en escena una vez más, siguiendo su propio instinto y las directrices del presidente Chávez, el cual debió ponerse al frente de la batalla de Santa Inés ante la ineptitud demostrada por los dirigentes reformistas, incapaces de impedir la convocatoria del referéndum. El resultado fue una nueva derrota para las fuerzas reaccionarias, a las cuales sólo les quedó el recurso de salir a tratar de descalificar la categórica victoria del pueblo. Las UBES, organización de base creada para la contienda electoral y a través de las cuales se logró la participación masiva y entusiasta del pueblo, fueron desmanteladas por los sectores reformistas y burocráticos del gobierno una vez culminado el referéndum, actuando, inclusive, en contra de lo expresado por el propio Chávez en el sentido de que dichas UBES debían mantenerse en el tiempo. Esto sólo sirvió para enfriar las expectativas de profundización del proceso que tenían las masas revolucionarias luego de la victoria del 15 de agosto, a la vez que le dio oxígeno a la burguesía, la cual, sumamente debilitada, se mantuvo políticamente viva a través de las escaramuzas permanentes llevadas a cabo por su frente mediático.

La resaca producida por su derrota en el referéndum de 2004, a la que luego se unió la debacle en las elecciones regionales de ese mismo año donde sólo pudo vencer en 2 de los 23 Estados, fue tan fuerte que la burguesía decidió no participar en las elecciones parlamentarias del año 2005, con lo cual perdió también el escenario de la Asamblea Nacional. Disminuida a su mínima expresión política, totalmente desunidos y enfrentados sus dirigentes, la burguesía logró continuar viva gracias a su poder monetario, que no sólo mantuvo sino que incrementó en virtud de las políticas económicas llevadas a cabo por el gobierno, las cuales han sido marcadamente reformistas y donde se sigue apostando por una burguesía nacional fuerte que actúe como motor del desarrollo económico pero que, para desgracia de estos sectores reformistas, tal burguesía no existe. Sólo un pequeño grupo de empresarios, haciendo gala de un oportunismo a toda prueba, ha acudido al llamado del gobierno organizados en una “Sociedad de empresarios socialistas”. Este engendro contra natura, movido más por el interés de meterle el diente a los enormes recursos que está manejando el Estado que por construir ningún socialismo, ni siquiera por desarrollar la industria nacional, como ya dijéramos, sólo representa a una pequeña parte de la burguesía. La mayor parte de ella, mientras no ha dejado de hacer negocios con el gobierno, continúa buscando la clave para deshacerse de Chávez. A mediados del año 2006 logró reunir, no sin dificultad, a la casi totalidad de sus fuerzas en torno a la candidatura unitaria del mediocre gobernador del Zulia, Manuel Rosales, para las elecciones presidenciales de ese año. Esta acción despertó, una vez más, algún entusiasmo en sus alicaídas huestes de clase media, a la cual se unieron sectores atrasados de las clases más bajas que, en medio de su ignorancia y el desencanto que les ha generado la falta de respuesta a sus problemas más inmediatos por parte de la ineficiente burocracia, quedaron a merced de la manipulación de la clase dominante. El arma mediática, que nunca ha dejado de funcionar, arreció en el último semestre de 2006, al punto de convencer a su masa de electores que la posibilidad de victoria de la candidatura de la burguesía era más que evidente. Sin embargo, la cruda realidad volvió a golpear duro a la burguesía y a sus seguidores, tanto que el propio candidato Rosales y sus más cercanos colaboradores debieron reconocer el triunfo de Chávez el 3 de diciembre. El pueblo movilizado nuevamente había hecho morder el polvo de la derrota a la reacción.
El nuevo ataque de la burguesía



Dos panoramas muy distintos se abrieron, después del 3 de diciembre, para la burguesía y para las masas populares. Para la primera era tomar conciencia de un nuevo fracaso y volver a comenzar, con lo difícil que eso resulta para quien ha perdido tantas veces, para el pueblo era la esperanza (una vez más) de profundizar la revolución y empezar a concretar aspiraciones que todavía están pendientes. El presidente Chávez, consciente del significado que tenía el resultado del 3D y muy a pesar de la burocracia reformista que buscó en un primer momento la conciliación con la burguesía derrotada, no perdió tiempo en anunciar una serie de medidas que iban en esa dirección: la creación del PSUV, la activación de los cinco motores constituyentes y la nacionalización de varias empresas estratégicas en el área de las comunicaciones y la energía. También anunció, el 28 de diciembre, que no pensaba renovarle la concesión radioeléctrica a la empresa golpista 1BC para que siguiera trasmitiendo con su canal RCTV. La burguesía todavía se lamía las heridas cuando se hizo el anuncio y tal vez por ello tardó algún tiempo en reaccionar. Al principio pareció que le costaba asimilar la idea y lo asumió más como una amenaza, de las tantas que venían del gobierno y nunca se concretaban, que como otra cosa. Pero a medida que se acercaba el día señalado para el término de la concesión y no se veían señales de rectificación del lado gubernamental, entendió que no se trataba de una mera amenaza, y se lanzó en un nuevo ataque, esta vez más defensivo que ofensivo, casi como una cuestión de supervivencia. Activó una virulenta campaña de desinformación y manipulación a través de los medios de comunicación privados, tanto nacionales como internacionales, acompañada con declaraciones de instituciones y organismos, tanto públicos como privados, que responden o están controlados por la burguesía internacional. En el Departamento de Estado de los EEUU vieron en todo esto una buena posibilidad de regresar a la carga y golpear a la revolución bolivariana, pero que para ello se debía ir más allá del simple ataque mediático, había que movilizar a la gente. El problema estaba en que las diezmadas masas de la reacción ya no seguían a los quemados dirigentes políticos de la burguesía, y al guión con el que habían estado actuando hasta ese momento se le habían acabado las páginas. Había que buscar nuevos líderes y un nuevo guión. Alguien recordó entonces que los centros de estudiantes de las universidades públicas se hallaban en manos de partidos como Bandera Roja, Primero Justicia, Acción Democrática y demás fuerzas de la reacción, gracias a que aún, después de 8 años de revolución, se mantiene vigente la vieja ley de universidades que ha permitido que estas universidades estén copadas por los hijos de la clase media y media alta. A estos estudiantes se les sumarían los de las universidades privadas. La burguesía se había hecho finalmente con una camada de frescos y juveniles líderes para presentar ante sus seguidores. El nuevo guión, basado en el esquema del golpe no violento, ya probado con éxito en Yugoslavia, Georgia y Ucrania, lo aportaría el Departamento de Estado a través de la Fundación Albert Eistein y su presidente Gene Sharp. Con todos los elementos en escena comenzó el nuevo ataque de la burguesía utilizando como excusa la no renovación de la concesión a RCTV. Marchas estudiantiles que se autoproclamaban pacíficas pero que terminaban en violentas guarimbas sacudieron las urbanizaciones de la clase media y media alta de las principales ciudades del país durante toda una semana. Marchas a la Fiscalía, a la Defensoría del Pueblo, al Tribunal Supremo de Justicia, a la Asamblea Nacional, en donde sus “revolucionarios” directivos se apresuraron por recibir los escritos y atender a los nuevos “líderes” de la burguesía con una celeridad y una diligencia que ya quisieran para sí los sectores obreros y campesinos que apoyan a la revolución. Consignas vacías y sin sentido inundaron los medios de comunicación privados, en un país donde el exceso de libertades muchas veces se convierte en libertinaje por la blandenguería y complicidad de los poderes público y judicial que son incapaces de hacer respetar las propias leyes burguesas. En medio de este ambiente, el pueblo una vez más olió el peligro y salió a la calle a defender su revolución, aun en contra de los dirigentes y comunicadores reformistas que llamaron todo el tiempo a la desmovilización popular con consignas de “aquí no pasa nada”, “todo está tranquilo”, “somos demasiado fuertes para que nos asusten”, etc. mientras que criticaban ácidamente las acciones espontáneas que ese mismo pueblo realizó en contra de la burguesía (básicamente, pinta de consignas en el frente del canal golpista Globovisión y de la Federación de Burgueses (FEDECAMARAS)) pero que no dijeron nada cuando un par de esos compañeros que hicieron las pintas, y que fueron señalados públicamente por las cámaras de Globovisión, fueron asesinados en circunstancias extrañas.

El 2 de junio, convocado por el presidente Chávez, el pueblo marchó y se concentró en la avenida Bolívar mostrando su poderoso e inactivo músculo una vez más, mientras las marchas de la burguesía se iban diluyendo para terminar instalándose en los estudios de Globovisión. Este hecho, junto con la pobre actuación de los líderes juveniles de la derecha el jueves 7 en la Asamblea Nacional parecen haber enfriado por el momento el nuevo ataque de la burguesía, que en definitiva no pasó de ser un globo de ensayo. ¿Qué quedó de esta nueva arremetida? A la burguesía le permitió sondear el panorama después del 3D y verificar que aún no se han recuperado de la derrota y que, por el momento, la correlación de fuerzas le continúa siendo lo suficientemente desfavorable como para pretender ir más lejos de lo que fue esta vez. También le sirve para presentarse ante la opinión pública con un nuevo rostro encarnado en estos jóvenes de clase media y media alta. Para la revolución debe ser un llamado de atención: el enemigo está vivo, al acecho, esperando por su oportunidad. La reacción de las fuerzas populares fue tardía y desorganizada, a pesar de los intentos de sectores de base, con los campesinos del Frente Ezequiel Zamora a la cabeza, por agruparse y dar una respuesta adecuada a la burguesía. El movimiento obrero nunca apareció en escena, ocupando fábricas y tomando las calles que era lo que debía haber hecho, con lo cual reflejó nuevamente la crisis que existe en el seno de la UNT. El movimiento estudiantil afecto a la revolución, a pesar de una serie de individualidades muy meritorias que dieron la cara, y de lo que quieran decir ahora los sectores reformistas para distraer la atención de su incapacidad por haber descuidado a este sector, demostró que no existe como algo organizado que pueda movilizar a la gran masa estudiantil que se ha formado como resultado de las innumerables misiones educativas del gobierno. Y lo más grave, producto de todo lo anterior: la revolución sigue actuando a la defensiva ante los continuos ataques de la burguesía. Se espera que la reacción ataque para entonces salirle al frente, haciendo cierta la frase de Trotsky y que Chávez repite a cada momento, de que la revolución necesita del látigo de la contrarrevolución para avanzar.





¿Hasta cuándo va a atacar la burguesía?


Lo que a la burguesía chilena le llevó tres años realizar (el derrocamiento del gobierno de la Unidad Popular) a la burguesía venezolana se le ha vuelto un calvario que ya va para nueve años y sin perspectivas en lo inmediato de que la situación mejore para ella, sin embargo, no habría que cantar victoria antes de tiempo y sería bueno recordar algo que dijera en una entrevista el ex-agente de la CIA, Philip Agee, que el imperialismo, una vez fijado un objetivo, no abandona fácilmente su empeño por lograrlo, y ponía como ejemplo el caso de Cuba donde lleva casi cincuenta años tratando de salir de Fidel Castro sin que los innumerables fracasos cosechados hasta ahora le hayan hecho desistir en su afán. Tampoco debemos olvidar que si hoy la correlación de fuerzas favorece a la revolución, esta situación no es eterna y puede cambiar en cualquier momento, las masas no escapan a las leyes de la dialéctica y de ejemplos de ello está llena la historia. Esta idea nos permite volver sobre un tema que los ideólogos reformistas tratan siempre de evitar y que Alan Woods nos lo recuerda a cada momento con aquello de que una revolución es algo muy serio y que es preferible no comenzarla si no se está dispuesto a ir hasta el final, pensamiento que también está muy relacionado con aquella frase del Che de que si una revolución es verdadera se triunfa o se muere en ella. ¿Por qué decimos todo esto?, porque hay mucha gente en el proceso bolivariano, sobre todo en los sectores dirigentes que no entienden o que les asusta la idea de asumir que estamos en una guerra. ¿Qué es si no una revolución? Las revoluciones se dan dentro del marco de la lucha de clases, una clase dominada que quiere dejar de serlo y una clase dominante que no quiere abandonar ese papel, y bajo esa circunstancia es un poco difícil imaginar que esa lucha se vaya a dar en términos caballerosos y de mutuo respeto. Como lo han demostrado todas las revoluciones hasta la fecha, se trata de una guerra sin cuartel y sin piedad, y el que se apendejea está muerto. No entenderlo así es ir contra los más elementales principios enunciados por Sun Tzu en “El arte de la guerra” y transitar un camino seguro hacia el infierno, o como bien lo dijera Ted Grant en su introducción al libro de Lenin, “El Estado y la Revolución”: “Baste con decir que el triunfo de Pinochet no fue inevitable. La clase obrera disponía de suficiente fuerza como para aplastar a los militares reaccionarios meses antes del golpe de Estado, pero en el momento de la verdad estaba paralizada por una falsa política que imaginaba que todo se podía arreglar dentro del marco de la Constitución, las leyes existentes y “las reglas del juego” o como si se tratara de un juego de ajedrez y no de una lucha sin cuartel de intereses de clase opuestos e incompatibles. Semejantes ilusiones han conducido siempre al desastre.”

Moraleja: sólo hay dos escenarios para que cesen los ataques de la burguesía contra la revolución bolivariana: uno, que la burguesía triunfe en su empeño y derroque a la revolución e instale un sistema de represión y terror como en Chile, y dos, que la revolución acabe con la burguesía como clase social. Pretender buscar una tercera alternativa donde todos, burgueses y proletarios, pobres y ricos, explotados y explotadores, convivan pacíficamente y en armonía como en la isla del Edén del Fantasma, es de una ingenuidad que raya con la estupidez. Este último ataque de la burguesía nos permite verificar sobre el terreno que la revolución aún es fuerte y que no le resultaría muy trabajoso culminar con las tareas que todavía tiene pendiente, esto es: expropiarle a los burgueses capitalistas los medios de producción, la banca y la tierra y ponerlos bajo el control de los trabajadores y de los campesinos, para que de una forma organizada y planificada puedan satisfacer las necesidades de todos y no de unos pocos. Con este paso se le estaría quitando a la burguesía la fuente de su poder y se la estaría condenando a la extinción como clase social. Habría que agregar a ello la democratización de la Fuerza Armada para terminar de convertirla en pueblo armado al servicio de los intereses de la clase trabajadora y eliminar así definitivamente el peligro de un golpe de Estado. Sólo llevando a cabo estos objetivos podremos acabar de una vez por todas con los continuos ataques de la burguesía, al tiempo que estaremos también sentando las bases de la tan anhelada sociedad socialista.



Cronología del ataque de la burguesía contra el proceso chileno entre 1970 y 1973

(extracto de la cronología que se puede ver en la página web www.salvador-allende.cl/cronologia)

Cualquier parecido con el ataque de la burguesía en Venezuela no es mera coincidencia, si no que se trata de un mismo guión elaborado en el Departamento de Estado de los EEUU.

1970: Una revolución que comienza

4 de Septiembre

Elecciones presidenciales: 3.539.747 chilenos están habilitados para participar en la elección presidencial de hoy día.

5 de Septiembre

En titulares destacados, El Mercurio da cuenta de las cifras oficiales: Allende, mayoría relativa, 1.075.616 votos contra 1.036.278 de Alessandri y 824.849 de Tomic. Los porcentajes son, respectivamente 36,5% -34,9% - 27,8%.

La primera reacción desde Estados Unidos está consignada en un cable de France Press: Todo es posible de aquí al 24 de Octubre, se limitó a declarar el Departamento de Estado, refiriéndose a la elección presidencial chilena y a la fecha limite de ratificación por el Congreso de la victoria de Salvador Allende.

El programa de la Unidad Popular es -según Allende-"patriótico, anti-imperialista y nacional, ya que implica recuperar las riquezas básicas y nacionalizar los monopolios". Además expresó que "el sufragio universal será mantenido" y que se establecerá una reforma constitucional para transformar el Parlamento en Unicameral, llamándose Asamblea del Pueblo.

Importante fue también lo expresado respecto a la democratización de los medios de comunicación, que para Allende significa la participación del gremio de los periodistas, en la dirección y administración de ellos.

6 de Septiembre

La Central Unica de Trabajadores (CUT), en nombre de sus 45 federaciones asociadas, anuncia "el respaldo de los trabajadores a Allende" y la realización de reuniones ampliadas "para adaptar medidas de respaldo y defensa de la Unidad Popular". Los partidarios de Alessandri resuelven no reconocer su derrota y declaran que la mayoría del país desea vivir en libertad y rechaza el marxismo. En Santiago se realiza una manifestación "contra el comunismo" y contra Allende, propiciada por la derecha crecientemente iracunda.

Comentario de Kissinger en su libro White House Years:

"...la elección de Allende era un desafío a nuestro interés nacional. No podíamos reconciliarnos fácilmente con un segundo Estado comunista en el hemisferio occidental. Estábamos persuadidos de que pronto estaría incitando políticas antinorteamericanas, atacando la solidaridad del hemisferio, haciendo causa común con Cuba y, antes o después, estableciendo estrechas relaciones con la Unión Soviética. Y esto era aún más penoso porque Allende representaba una ruptura de la larga historia democrática de Chile. Lo que nos preocupaba acerca de Allende era su proclamada hostilidad a los Estados Unidos y su patente intención de crear efectivamente otra Cuba.

8 de Septiembre

El Comité 40 analiza la situación de Chile y resuelve autorizar una urgente entrega de 250.000 dólares al embajador Korry para que éste los distribuya de modo de influir sobre el voto del Congreso Pleno.

10 de Septiembre

Se funda el Movimiento Nacionalista Patria y Libertad encabezado por el abogado Pablo Rodríguez Grez.
Será desde el primer momento una organización paramilitar que empleará métodos de terrorismo fascista para combatir al gobierno de Allende.

12 de Septiembre

El diario El Siglo denuncia que han ingresado al país otros 18 agentes de la CIA: dos mexicanos, tres estadounidenses, dos puertorriqueños y otros cinco de nacionalidad dudosa.

15 de Septiembre

El presidente Nixon ordena al director Helms que actúe "del modo que sea" para impedir que Allende asuma la presidencia. La CIA desempeñará a partir de esa disposición un papel directo en la preparación de un golpe de Estado militar, operación que será conocida como « Track II ». Están presentes en la reunión Kissinger y Mitchell. Nixon especifica que fuera de los allí presentes, nadie más -ni siquiera los titulares de los departamentos de Estado y de Defensa y menos aún el embajador Korry- debe ser informado de lo allí dispuesto.

19 de Septiembre

Fue detenido el mayor del Ejército (R), Arturo Marshall, sobre quien pesaban órdenes emanadas de las fiscalías militares en Santiago. En los interrogatorios a que fue sometido, declaró que tenía como misión asesinar al doctor Allende, antes de que asumiera la primera magistratura de la nación.

20 de Septiembre

En el balneario de Algarrobo, a 110 km de Santiago es ametrallada en dos ocasiones la residencia del ingeniero Julio Donoso, donde los atacantes suponen que está descansando Allende. Se trata del primer mensaje de violencia de la ultraderecha, de los varios miles que perpetrará hasta el derrocamiento de la Unidad Popular.

23 de Septiembre

Bernie Gooddrich, funcionario de la ITT-Washington, entrevista a ejecutivos del USIS (United States Information Service), dependencia plurinformativa del Departamento de Estado, para solicitarles que hagan circular por sus redes los editoriales de El Mercurio, de Santiago.

En carta de Goodrich a su superior Merriam, le informa que la ITT "ya está" subvencionando con adecuada publicidad a El Mercurio.

9 de Octubre

Advertencia de Le Monde en su edición de la fecha: Una intervención extranjera en Chile o un putsch militar no son los únicos medios para bloquear a Allende. Una concertación hábil para hundir la economía chilena en el caos puede ser un medio más eficaz.


11 de Octubre

Thomas Powers, en su libro The Man Who Kept The Secrets: Richard Helms and the CIA (p. 230), refiere que hallándose el embajador Korry en el despacho de Kissinger, éste le invitó a ir a saludar a Nixon: "Nixon se topó con ellos en la puerta cuando ésta se cerraba y sorprendió a Korry al pegar con el puño en la palma de la mano al tiempo que gritaba: ¡Ese hijo de puta! ¡Ese hijo de puta!. La expresión del rostro de Korry interrumpió la explosión de Nixon: "Usted no, señor embajador. Hablo de ese bastardo de Allende... Comenzó entonces a monologar, explicando cómo pensaba aplastar a Allende, pero luego de que Korry repitió el aviso que envió a Kissinger -en el sentido de que un golpe militar podría ser contraproducente Nixon, que ya estaba determinado a bloquear a Allende, pareció algo desconcertado".

22 de Octubre

Alas 8.15 hora local de Santiago y a menos de dos días de la reunión del Congreso Pleno que consagrará presidente a Salvador Allende, un comando de la ultraderecha embosca el automóvil del comandante en jefe del Ejército, general de división René Schneider, y atenta contra su vida a balazos, Gravemente herido, el militar es operado de urgencia, Schneider viajaba a su despacho en el Ministerio de Defensa cuando cuatro automóviles le cerraron el paso en el distrito El Golf, de Santiago. Intentó resistir con su arma personal, pero fue herido de tres balazos. Su chofer, un sargento, resultó ileso. Los integrantes del comando huyeron. La emboscada se produjo en la esquina de la avenida Martín de Zamora y Américo Vespucio, y según los testigos, varios individuos descendieron simultáneamente de tres de los automóviles, rompieron los vidrios y dispararon contra Schneider.

24 de Octubre

Salvador Allende, candidato de la Unidad Popular y primera mayoría relativa nacional, es proclamado Presidente de la República por 153 votos a favor contra 35 votos que obtuvo Jorge Alessandri y 7 votos en blanco. Votan por Allende los socialistas, comunistas, radicales, disidentes demócrata-cristianos de izquierda (MAPU), izquierdistas independientes y demócratacristianos. Por Alessandri lo hacen los legisladores del Partido Nacional, y los votos en blanco corresponden seis a la Democracia Radical-escisión de derecha del radicalismo- y uno al Partido Nacional.

30 de Octubre

Continúa la polémica entre la SIP y Chile. El nuevo presidente de la sociedad, Nascimento Brito, de Jornal do Brasil, ha afirmado su decisión de despachar la comisión investigadora cuando lo considere oportuno, pese a las advertencias en contra de entidades periodísticas patronales, sindicales, del presidente electo y de El Mercurio.

4 de Noviembre

En solemne ceremonia realizada en el Congreso Nacional, ante las dos ramas del Parlamento en Pleno, se realiza el traspaso presidencial de Eduardo Frei a Salvador Allende, los que a continuación se confunden en un abrazo.

1971: La aceleración de los cambios

30 de Enero

El Presidente Allende critica enérgicamente a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que desde Brasil ha lanzado una ofensiva de propaganda contra Chile.


9 de Abril

Se inaugura Asamblea de Periodistas de Izquierda y se da comienzo a la "Operación Verdad", la que tiene como objetivo enfrentar la campaña de informaciones de la derecha. Al acto inaugural asiste el Presidente Allende, quien en su discurso declara que el Gobierno no desea el monopolio informativo, que la objetividad periodística no puede existir y en la esfera informativa debe haber enfrentamiento ideológico de clases. Aprovechó la ocasión para hacer un llamado a contribuir a deshacer la imagen turbia que se quiere presentar de Chile en el exterior.

24 de Mayo

El aumento de salarios y la congelación de precios provocan una ola de compras de pánico.

Escasez de artículos de primera necesidad.

21 de Agosto

La burguesía continúa la escalada anti-Allende. Como culminación de una solapada acción de desabastecimiento artificial en la que confluyen productores, intermediarios, abastecedores, comerciantes y consumidores de las clases alta y media superior, se producen disturbios y cierres de comercios, amenizados con la ruidosa y primera de las marchas de las "cacerolas vacías", a cargo de las señoras de los aristócraticos barrios de Las Condes, Vitacura, Providencia, etcétera. Es el complemento del paro de 24 horas dispuesto este día por los comerciantes.

1 de Septiembre

En The San Francisco Chronicle, Waldo Thayer dice saber de fuentes bien informadas que la CIA ha confeccionado un plan maestro para derrocar a seis gobiernos sudamericanos, y que Bolivia es el país que está primero en la lista. Los golpes, para los cuales se destina un total de 14 millones de dólares provistos por la CIA, estarán dirigidos y planificados por un "trust de cerebros" que comprende a cuatro ex presidentes de los países concernidos, a destacados dirigentes de la Iglesia católica y a altos oficiales conservadores de las Fuerzas Armadas. Según el informe de que da cuenta Thayer, el ex presidente Eduardo Frei integra el equipo de la conspiración.

15 de Septiembre

Tras acusar a la agencia United Press International (UPI) por difamación, el gobierno dispone su clausura. La medida desata en toda la prensa continental una campaña contra Chile acicateada por la SIP

11 de Octubre

Contra la petición de las empresas Anaconda (minas de Chuquicamata y El Salvador) y Kennecott (mina El Teniente) de indemnización por la nacionalización de sus pertenencias dispuestas en julio, el Contralor General de la República resuelve, en fallo oficial, que la primera de ellas adeuda al Estado chileno 78.078.571 dólares, y la segunda 310.426.417 dólares, por lo que no corresponde compensación alguna, de acuerdo con los análisis de contables, peritos y expertos. Se admite en cambio una deuda de 10.010.445 dólares a la Anaconda por el yacimiento La Exótica, y 18.269.701 dólares a la Cerro Corporation por el yacimiento de Río Blanco.

13 de Octubre

El secretario de Estado, William Rogers, expresa públicamente el malestar de su Gobierno ante las medidas adoptadas por Chile y advierte que bloqueará sus líneas de crédito, privados y públicos. Los partidos condenan su amenaza en mayor o menor grado.

26 de Noviembre

Los estudiantes atrincherados en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile atacan el automóvil del Ministro del Interior, José Tohá, al pasar éste frente al edificio. El coche sufre destrozos, pero Tohá resulta ileso.

10 de Diciembre

Explosión de dinamita en el edificio de Patria y Libertad.

Es clausurada la Radio Balmaceda, del PDC, por injurias al presidente y a las Fuerzas Armadas.

1972: Cambio y reacción

21 de Enero

Los comerciantes del ramo denuncian que el cemento ha desaparecido de todos los negocios de Santiago y provincias.

4 de Febrero

Un creciente desabastecimiento de productos farmacéuticos, especialmente importados, anuncia El Mercurio, atribuyéndolo a problemas de obtención de divisas: insulina, indispensable para los más de cien mil diabéticos del país, anticoagulantes para intervenciones quirúrgicas, tela adhesiva, algodón, gasa y agua oxigenada.

7 de Febrero

El presidente Allende reconoce que existe desabastecimiento de clavos, acero y otros rubros porque, explica, nunca se había construido tanto como ahora en Chile. Por separado llama a terminar con el burocratismo y el sectarismo.

1 de Marzo

John Crimmine, subsecretario de Estado Adjunto -en ejercicio- para Asuntos Interamericanos, declara ante una Comisión de la Cámara de Representantes que Estados Unidos no renegociará la deuda con Chile hasta que este país pague 700 millones de dólares de compensación por los bienes nacionalizados de las empresas cupreras.

Al mismo tiempo, por otros canales, Washington hace saber que tratará de inducir a otros acreedores de Chile a no renegociar las deudas que deberán vencer en 1973. De este modo, queda lesionado el crédito chileno en el mundo entero.

4 de Marzo

Dirigentes de la Unidad Popular replican al pedido de plebiscito hecho por diputados opositores con relación a la reforma constitucional que delimitará las tres áreas de la economía: "Es la voz de la fronda politiquera, con precedentes aciagos en nuestra historia republicana; es también la voz de la fronda "aristocrática", de la fronda de privilegiados que se muestra dispuesta a no ahorrar a nuestro pueblo "dolores y quebrantos", en defensa de los banqueros monopolistas lesionados en sus intereses por las realizaciones del Gobierno Popular".

En la chacra El Arroyo, de Chiñihue, se realiza una reunión de personeros de los partidos de derecha y de los sectores patronales. El dueño de casa, Sergio Silva Bascuñán, convida a sus huéspedes con pastel de choclo como plato único. Entre los 33 invitados, seleccionados por su "experiencia, ilustración y criterio", figuran por los patronales Orlando Sáez y Domingo Arteaga, de la SOFOFA; Jorge Fontaine, presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio; Manuel Valdés, presidente de la Confederación Nacional de Empleadores Agrícolas; Eduardo Arriagada, presidente del Colegio de Ingenieros, y Alejandro Silva Bascuñán, presidente del Colegio de Abogados.

Por el Poder Judicial, el ministro de la Corte Suprema, José María Eyzaguirre; por el poder Legislativo, el presidente del Senado, Patricio Aylwin (PDC); por el PDC mismo, los ex ministros de Frei, William Thayer, Máximo Pacheco, Andrés Zaldívar y Jaime Castillo Velasco; por el Partido Nacional el senador Francisco Bulnes y el diputado Sergio Diez; los sacerdotes José Miguel Ibáñez Langlois y Eduardo Lecourt; por Patria y Libertad, su publicista Jaime Guzmán; por el Opus Dei, su jefe en Chile, el ex ministro de Alessandri, Julio Philippi; por la Unión Cívica Democrática, Gonzalo Vial Correa; por el sector universitario, el rector de la Universidad de Chile, Edgardo Boeninger.

Como consecuencia de la reunión, que se supone secreta, surge una declaración en defensa de "nuestra libertad, nuestra democracia y los derechos humanos", que "están seriamente amenazados", razón por la cual hay la obligación de "actuar con decisión y valentía", ya que "ante esta situación, no cabe la cobardía ni el desaliento. Es la hora de la acción".

La "acción", se fija, aparentemente, para el mes de septiembre de este año. De ahí que la izquierda, al revelar sus entretelones, designa a todo lo actuado como "Plan Septiembre". La derecha toma a chanza la denuncia, burlándose de lo que denomina el "Complot del pastel de choclo". El Gobierno denuncia la reunión como "abiertamente sediciosa". El lockout nacional que allí se resuelve estallar en septiembre, se difiere hasta octubre y su principal herramienta la constituirá el paro de los camioneros.

23 de Marzo

El Ministro del Interior, Hernán del Canto, inicia querella judicial contra Pablo Rodríguez Grez, máximo dirigente de Patria y Libertad (P y L), basado en la campaña sediciosa que éste ha desatado contra el gobierno.

12 de Abril

Embestida contra el gobierno: la oposición reúne una manifestación de 300.000 personas con el lema "defender la democracia y la libertad", que repudian la política de la UP y demandan la realización de un referéndum respecto del futuro de Chile.

4 de Septiembre

Con motivo del segundo aniversario del triunfo electoral que consagró presidente a Allende, 800.000 personas desfilan en apoyo a la UP. Habla Allende y dice que el pueblo aplastará a quienes pretenden el enfrentamiento entre chilenos. El PDC y el PN hablan recomendado a los "ciudadanos democráticos no salir, para evitar "agresiones".

6 de Septiembre

Violencia estudiantil en el centro de Santiago, promovida por la Federación de Estudiantes Secundarios (FESES), controlada por la DC, contra la actuación del ministro de Educación, Aníbal Palma. Días antes los jóvenes atacaron a pedradas el edificio del Ministerio de Educación, hiriendo a algunas empleadas de secretaría. Luego, hubo otra manifestación similar contra el mismo edificio, esta vez a cargo de alumnos de la Universidad Católica. Es tomado por estudiantes el Liceo 13 de Señoritas, en disconformidad por la designación, como directora, de Mirta Castillo. En los incidentes de hoy, un cartucho de gases lacrimógenos disparado por carabineros hiere en la cabeza a un manifestante joven, no estudiante, y provoca su muerte horas más tarde. La Iglesia hace un llamado público para el cese de la violencia.

3 de Octubre

Paro de protesta de estudiantes afiliados a la FESES contra la política educacional del gobierno y por el nombramiento de las directoras de los liceos 12 y 13 de niñas. Hay 114 detenidos por el asalto al Copelia, heladería del sector residencial Providencia, de Santiago. Los jóvenes habían ingresado al local para tomar represalias por la no participación de sus propietarios en el paro dispuesto en agosto.

10 de Octubre

Gran marcha y concentración opositora. Hablan, entre otros oradores, Rafael Cumsille, de los comerciantes detallistas, y Patricia Guzmán (PN) de El Mercurio la que afirma: "No queremos más declaraciones. Está bueno de quejas y diagnósticos. Se han empleado ya demasiadas palabras en cada denuncia. En Chile ha llegado la hora de la acción, ha llegado cuando todos los partidos democráticos coinciden en que el gobierno está actuando en la ilegalidad y cuando se han utilizado ya todas las herramientas constitucionales para llamarlo al orden".

11 de Octubre

El embajador de EE.UU. Nathaniel Davis envía a Nixon un cable en el que, entre otras cosas, expresa: "Quizás lo que ahora resulta significativo es la creciente convicción entre los partidos de oposición, del sector privado y otros sectores, de que la oposición es posible . ... Aún más importante resulta la creciente convicción de que la oposición es indispensable. Lo que el gobierno está realizando va más allá de una transacción. Los objetivos (de Allende) se consideraron cada vez más como incompatibles y que van más allá de lo que es aceptable. Para proteger los intereses de la oposición, la confrontación puede resultar inevitable".

Se inaugura la asamblea de la convención de la SIP; declara el presidente del Senado, Ignacio Palma (PDC): "En Chile se podrán estatizar muchas empresas, pero nunca se podrá estatizar la libertad".

20 de Octubre

El estudiante Jaime Antonio Alveal, de la Católica, es sorprendido en momentos de colocar cuatro bombas en los baños del cine Bandera, donde se está constituyendo el Movimiento Patriótico de Renovación Gremial de Camiones, contrario a Vilarín.

25 de Octubre

Son clausuradas por seis días las Radios Minería y Santiago, por haber abandonado la cadena oficial de OIR y anunciar que consideran ilegal el control sobre sus emisoras.

27 de Octubre

El Mercurio, en editorial titulado "Difícil posición de las Fuerzas Armadas", continúa incitando al golpe: "Jamás en la vida de la República habían sido puestas en situación tan comprometida por un Gobierno que, empleando la lealtad de los soldados, intenta mezclarlos poco a poco en su propio juego político de corte revolucionario marxista... ".

1973: La contra-revolución

14 de Enero

Afirma El Mercurio que Chile está llegando "al umbral de la dictadura".

25 de Enero

Declara Allende que si los fascistas pretenden derrocarlo, se enfrentarán con el pueblo; y que él seguirá avanzando con su programa, sin transar.

20 de Febrero

Se comprometen los partidos a no incurrir en la violencia, en tanto el general Prats informa una cruel estadística: hubo 67 atentados en actos políticos, con cuatro muertos y 120 heridos en total.

21 de Marzo

En el marco de las investigaciones ya iniciadas en el Congreso de Estados Unidos, admite la ITT haber destinado un millón de dólares para impedir que Allende asumiera la presidencia de Chile.

27 de Abril

Ante millares de manifestantes , Allende les demanda calma y serenidad frente a las provocaciones.

14 de Mayo

En allanamiento de locales de Patria y Libertad son requisadas grandes cantidades de armas y arrestados varios de sus miembros. Días antes, desde Buenos Aires, su líder Roberto Thieme proclama la necesidad de una guerra civil para "liberar a Chile de una dictadura marxista".

27 de Mayo

Más de tres millones de chilenos realizan, en apoyo de Allende, una Jornada Nacional de Trabajo Voluntario, con el lema de "Chile trabaja para Chile".

28 de Mayo

Se inician los planes conspirativos, ya sin inhibiciones, cuando, en esta fecha, se modifican "los planes defensivos del ejército y se adoptan otros de carácter ofensivo-defensivo discretamente disimulados". (Declaraciones de Pinochet al semanario Ercilla, reproducidos en El Día México, 14 de marzo de 1974).

Ya había adelantado el dato meses antes: "Empero la resolución definitiva cuando ya todo estuvo perdido se tomó el 28 de Mayo de este año. Desde ahí, las Fuerzas Armadas caminamos juntas para el pronunciamiento". (Excelsior, México, 29 de Diciembre de 1973)

31 de Mayo

Terroristas de Patria y Libertad atacan la sede del Partido Comunista y también a Radio Corporación y el canal de TV oficial.

6 de Junio

Con imputaciones variadas la oposición procura mantener atizado el fuego de lo que en Estados Unidos comienza a ser designado con una nueva palabra de politólogos: desestabilización.

9 de Junio

Afirma Altamirano que la unidad de la UP y la lealtad de las Fuerzas Armadas impedirán el golpe.

13 de Junio

Estados Unidos asigna a las Fuerzas Armadas chilenas una ayuda de un millón de dólares para adquisición de equipos.

15 de Junio

El presidente del Senado y ex presidente de la Nación, Eduardo Frei, se burla de las versiones sobre preparativos para derrocar a Allende, y las llama "fantasmón del golpe".

Senador Juan de Dios Carmona del Partido Demócrata Cristiano, declara a La Segunda: "No puede exigir obediencia un gobierno no constitucionalista".

Graves incidentes callejeros ocurren en Santiago. Los disturbios se originaron cuando estudiantes de oposición, que apoyaban a los mineros de "El Teniente" que estaban en huelga, chocaron con jóvenes de la UP. La acción de carabineros con bombas lacrimógenas, carros lanza agua y tanquetas fue tan enérgica, que obligó al comercio y a varias instituciones bancarias a cerrar sus puertas.

26 de Junio

Dice El Mercurio en un editorial: "La autoridad política no puede escoger para las altas funciones a los hombres de vida más perfecta, más severa y más fecunda (...) sensatos austeros e inteligentes. Esta elección no puede encomendarse a las masas ignorantes, viciosas (...) y desprovistas de todo interés público general (...) La democracia es un mito y una aberración, y seguramente la fuente más copiosa del trastorno político que estamos padeciendo (...) para llevar a cabo esta empresa política salvadora hay que renunciar a los Partidos, a la mascarada electoral, a la propaganda mentirosa y envenenada, y entregar a un corto número de militares escogidos la tarea de poner fin a la anarquía política (...)"

29 de Junio

Se subleva una parte del Regimiento 2 de Blindados, al mando del coronel Roberto Souper Onfray. Asedia durante algunas horas el Palacio de La Moneda, sin lograr rendirlo debido a la resistencia de la guardia de Carabineros. El "tancazo" es en verdad una salida en falso de lo que está siendo minuciosamente preparado por las tres fuerzas armadas. Queda un saldo de 22 muertos -entre éstos el periodista argentino Leonardo Henrikse, fría y alevosamente ejecutado- y un indeterminado número de heridos.

El Presidente Allende habla a una multitud congregada en torno a La Moneda: "Voy a decirles algo que a algunos no les va a gustar, pero tengo el deber de hacerlo, porque siempre le he hablado claro a los trabajadores: No voy a cerrar el Congreso, ¡seria absurdo! Hemos dicho que cumpliremos el programa y llevaremos adelante este proceso, dentro de los cauces de la Constitución y de la Ley, ¡y así lo haremos! Y si es necesario llamaré al pueblo, de acuerdo con mis atribuciones, para que se pronuncie mediante un plebiscito..."

Son clausurados siete radios y dos diarios por incitación al golpe. Esto sería una nueva indicación de la índole "dictatorial" del gobierno de Allende.

Periódico La Aurora de Chile, de un comité regional metropolitana del PSCH dice en su editorial: "¡Ahora todas las fábricas! ¡ahora toda la tierra!... deben expropiarse todos los medios de producción que todavía quedan en manos de los patrones. ¡Que no quede un solo patrón dentro de ninguna fábrica de Chile! ¡Qué no quede un solo fundo en manos de la reacción!".

En la Cámara de Diputados, Domingo Godoy Matte, del Partido Nacional, exclama: "¡Que no se alegren los marxistas, Jakarta va!".

26 de Julio

Se inicia la huelga de los propietarios de camiones de carga, ligada al plan de derrocamiento del gobierno constitucional, que en su anterior experiencia octubre de 1972- había fracasado. Ahora cuenta con el apoyo de toda la oposición.

27 de Julio

Un comando terrorista de Patria y Libertad asesina al edecán naval de Allende y jefe de la Casa Militar de la Presidencia, capitán de navío Arturo Araya Peters, con lo que se pretende azuzar a la Armada contra el gobierno.

4 de Agosto

Es detenido el estudiante de ingeniería electrónica, Mario Rojas Zeghers, quien confiesa haber formado parte del comando terrorista integrado por ocho personas, que ultimó al edecán naval Arturo Araya. Admite que pertenece al grupo Patria y Libertad, aunque otros son del Partido Nacional.

Nuevos allanamientos a industrias estatizadas o en poder de sus obreros, por parte de las Fuerzas Armadas y de Carabineros, en búsqueda de armas escondidas.

En Punta Arenas, 400 soldados bloquean el barrio industrial y allanan, entre otras, la Textil Austral, una de las principales industrias de la región. Vejan e intimidan gratuitamente a los obreros. Uno de éstos resulta muerto de bala cuando un soldado efectúa un disparo "intimidatorio al aire".

8 de Agosto

Recrudece el terrorismo de derecha mientras los militares siguen buscando armas en la izquierda.

21 de Agosto

Un panfleto de Patria y Libertad distribuido en el radio céntrico postula: "Allende se encuentra frente a dos alternativas: renuncia o se suicida".

22 de Agosto

Se anuncia un buen motivo para que arriben a Chile y se mezclen con las guarniciones de la Armada y la Fuerza Aérea, "expertos", "especialistas" y "enlaces" de los Estados Unidos: la XIV Operación Unitas, en cuyo trascurso naves de guerra estadounidenses de la Fuerza de Tarea del Atlántico Sur, permanecerán unos veintiocho días en aguas chilenas, precisamente en el mes de Septiembre. Se les espera en Mejillones para el 12 ó 13 y en Valparaíso para el 17 hasta el 22. Pero "la cosa" se hará antes como se verá.

23 de Agosto

Es designado en reemplazo de Prats al General de división Augusto Pinochet Ugarte.

25 de Agosto

Mostrando un aumento cualitativo de su presencia, jóvenes derechistas armados toman y controlan calles de Santiago, mientras las Fuerzas Armadas buscan armas en cualquier otra parte. Llegan más refuerzos militares a Santiago.

26 de Agosto

El ministro de Economía, José Cadermártori, revela que en sólo quince días de huelga transportista, se ha perdido el 50 por ciento de las cosechas de verduras, 3.000 hectáreas de remolacha, el 50 por ciento de la producción de leche, 10.000 ovejas, 500 vacas, 350.000 pollos -todo esto último por falta de alimentos que debían arribar por camiones- y 50.000 hectáreas de otros cereales.

27 de Agosto

Clarín, de Buenos Aires, publica, (28 de Agosto, página 2) esta declaración de un abogado del Partido Nacional: “Incluso si debemos matar a 20.000 adversarios para liquidar este gobierno, debemos estar prontos para hacerlo".

En la zona industrial de Santiago, grupos de trabajadores y estudiantes hablan cada vez más de "lucha armada" y "control obrero", al tiempo que censuran a la CUT, "atrincherada en una defensa pasiva".

3 de Septiembre

Declara el doctor Edgardo Cruz Mena, secretario general del gremio Colegio Médico: "Va a morir gente, o se va a morir el país, es lo mismo que la guerra. Nadie sale voluntariamente a matar gente a la calle, pero en una guerra uno tiene que matar. Para nosotros el paro es una herramienta, lo que nos importa son los objetivos. Nosotros, con esa herramienta o cualquier otra, lo que queremos es que aquí en Chile haya un gobierno".

8 de Septiembre

Presidente Allende se reúne con los jefes de las Fuerzas Armadas: Augusto Pinochet, Ejército; Gustavo Leigh, Aviación; Raúl Montero, Marina; José María Sepúlveda, Carabineros, y les comunica su decisión de convocar a un plebiscito que será anunciado al país el martes 11 de septiembre

9 de Septiembre

En carta al presidente, los marinos procesados le informan que ningún dirigente de la UP y el MIR iba a quedar con vida después del golpe.

11 de Septiembre

Se produce el golpe militar con la participación del Ejército, Marina, Aviación y Carabineros.

General Javier Palacios: "Misión cumplida. Moneda tomada. Presidente muerto”.

¡Quién no aprende de la historia está condenado a repetirla!





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